Así lo señaló Blanca Aveiro, gerente general de Abasto SA, quien explicó a InfoNegocios que el encarecimiento de mercaderías, especialmente en productos alimenticios, modificó el comportamiento de compra de muchas familias y comerciantes. En ese contexto, los mercados mayoristas y centros de abastecimiento volvieron a ganar protagonismo como alternativa para ahorrar.
“Por más que hay un encarecimiento de productos, tenemos más clientes. Creemos que la gente busca precios, más que nada, porque la economía está un poco difícil”, comentó Aveiro.
Uno de los productos más sensibles del trimestre fue el tomate, históricamente afectado por la estacionalidad del verano y la menor oferta local. Según detalló la ejecutiva, la falta de importación y la escasez temporal lo convirtieron en uno de los artículos más demandados. Sin embargo, con la llegada de abril comenzó a mejorar el abastecimiento de tomate paraguayo y de productos verdes, lo que ayudó a moderar los precios.
En paralelo, la carne también registró incrementos, aunque eso no frenó el flujo de compradores. Para Aveiro, el consumidor actual compara más, planifica mejor y se desplaza hacia espacios donde encuentra precios competitivos.
Uno de los movimientos estratégicos de Abasto SA fue diversificar su oferta. La firma dejó de depender exclusivamente de alimentos frescos y sumó nuevos rubros orientados a resolver necesidades cotidianas del hogar y de pequeños negocios.
Hoy, además de frutas, verduras y productos cárnicos, en sus complejos también operan locales de electricidad, electrodomésticos, indumentaria y ferretería. La apuesta es clara: que el cliente pueda realizar múltiples compras en una sola visita.
“Queremos ofrecerle al cliente que llega hasta acá un poco de todo”, resumió la ejecutiva.
Ese modelo responde a una tendencia cada vez más visible en Paraguay: polos comerciales periféricos que combinan precios convenientes, facilidad logística y variedad, captando tanto al consumidor final como a revendedores.
Alta ocupación y foco en expansión regional
El Abasto Norte, ubicado en el kilómetro 22 de la Ruta 3, en Limpio, opera hoy con una ocupación del 98%, prácticamente a capacidad plena. El dato refleja la consolidación del predio como eje comercial en la zona metropolitana norte.
En tanto, el Abasto Este, situado en el kilómetro 14 de la Ruta 2, en Minga Guazú, ya alcanzó un 78% de ocupación en apenas un año y medio de funcionamiento. Allí, el patio de comidas ya está al 100%, aunque todavía queda disponible un bloque de cerca de 10.000 m2 destinado a rubros mixtos como frutas, verduras y plásticos.
Aveiro explicó que el desarrollo en el Este tiene dinámicas distintas debido a la cercanía fronteriza y a hábitos comerciales influenciados por Brasil, lo que obliga a ajustar horarios, formatos y oferta.
En un momento en el que aumentan los controles sanitarios y las exigencias del consumidor, la empresa también puso foco en infraestructura operativa. Según detalló la gerente general, cuentan con una planta de tratamiento ambiental, personal de seguridad permanente y 160 cámaras distribuidas en todo el predio.
Además, realizan jornadas integrales de fumigación con productos no tóxicos y protocolos especiales para proteger alimentos frescos, especialmente frutas y verduras que se consumen crudas.
La meta 2026
Con el complejo norte estabilizado, la prioridad estratégica de Abasto SA para este año pasa por fortalecer su operación en el Este del país. El objetivo es convertir ese predio en un nuevo punto de referencia comercial para Alto Paraná y su zona de influencia.
En un mercado más exigente y sensible al precio, la compañía apuesta a crecer donde hoy está la demanda: conveniencia, ahorro y variedad en un mismo lugar.
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