El Grupo Antelo es un holding empresarial líder, con más de 40 años de trayectoria en el sector automotriz, logístico e industrial en el Mercosur y Europa, y destaca por su fuerte apuesta a vehículos eléctricos e híbridos de marcas chinas de alta tecnología.
Manuel también participa en el negocio del consumo masivo a través de franquicias internacionales como Decathlon, además de marcas de cosmética como Kiko Milano y líneas de moda masculina y femenina.
En Paraguay, su grupo ya opera en el sector automotriz a través del Grupo Santa Rosa, con distintas marcas y alrededor de 180 empleados. Antelo destaca el perfil joven del equipo y el dinamismo del mercado local, al que considera parte de una estrategia regional en expansión.
Sin embargo, su recorrido comienza lejos del mundo corporativo, ya que a los 19 años se fue a Europa para estudiar Ciencias Económicas en la Sorbona de París, sin hablar francés ni inglés con fluidez. Pero su paso por la universidad fue breve: rápidamente tomó la decisión de dejar todo para dedicarse a la música callejera.
Durante seis años recorrió Europa con su guitarra, tocando en plazas, bares y ciudades de distintos países, incluso en el bloque comunista de la época. Vivía sin una estructura fija, adaptándose a cada lugar y sobreviviendo a través del arte y el contacto humano.
Sobre esa etapa, recuerda una sensación de libertad absoluta: “Mi aspiración más importante era ser libre, tener plata para ser libre, no para esclavizarme con la plata”, expresó. Y agrega que esa experiencia le dio una base fundamental para su vida posterior: la confianza en sí mismo y la capacidad de adaptación.
También reconoció el impacto que tuvo ese período en su forma de ver el mundo: “Todo en la vida es a través de la gente, los contactos humanos, las relaciones con los demás”, afirmó, destacando el valor de las conexiones personales por encima de cualquier estructura.
A los 26 años decidió cerrar ese capítulo y regresar a Argentina. Retomó sus estudios y se recibió como contador público, aunque nunca ejerció la profesión. Poco después ingresó al negocio familiar vinculado a la industria autopartista, desde donde inició su camino empresarial independiente.
Con el tiempo, logró consolidarse como uno de los principales actores del sector autopartista en Argentina y expandió sus operaciones a nivel internacional, incluyendo adquisiciones en la industria francesa, lo que incluso le valió reconocimientos oficiales en ese país.
Hoy, su foco está puesto en la transformación del sector automotriz, especialmente en el avance de los vehículos eléctricos e híbridos. Considera que esta transición ya está en marcha y que representa una oportunidad clave para la región.
A nivel global, el grupo liderado por Manuel Antelo mueve cifras millonarias, con una facturación cercana a los US$ 2.000 millones anuales y miles de empleados en Europa y América Latina, consolidándose como uno de los jugadores relevantes del sector.
Para Manuel, Paraguay ocupa un lugar estratégico dentro de su visión, ya que destaca el crecimiento sostenido del país, su dinamismo económico y su potencial para adoptar nuevas tecnologías en movilidad, más aún teniendo en cuenta que la industria automotriz china gana cada vez más protagonismo a nivel global.
La historia de Manuel entrelaza dos mundos: el de la libertad absoluta de su etapa juvenil y el de la construcción de un grupo empresarial global. Dos caminos distintos que, según su mirada, están unidos por la idea de moverse, adaptarse y nunca quedarse quieto.
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