Fue fundado un 25 de julio de 1902 y a lo largo de más de un siglo, pasaron grandes figuras por Para Uno, pero pocas tan simbólicas como Ricardo “Mono” Tavarelli, arquero campeón de la Libertadores en 2002. “Mi paso por el club me marcó como persona. Aprendí valores que hasta hoy aplico en mi vida familiar y profesional”, dijo el Mono en conversación con InfoNegocios, quien considera al Olimpia su casa. “En el fútbol gana el que tiene más hambre, y nosotros en 2002 teníamos hambre de gloria”, recordó sobre aquella epopeya continental que coronó con un festejo eterno con Mauro Caballero, luego del último penal que daría paso a la tercera estrella de Olimpia ante São Caetano. Tavarelli no dudó al describir al club como “su escudo es mi bandera”.
Otro símbolo del franjeado es Denis Caniza, defensor polifuncional, que vistió la casaca blanca y negra con el mismo ímpetu que la albirroja. “En Olimpia no hay excusas, hay que ser ganador. Es una institución que exige, que te forma, que te transforma”, dijo. Caniza destacó el legado de dirigentes como Osvaldo Domínguez Dibb, quien con visión y liderazgo marcó una época dorada. “Fue una dirigencia ejemplar, nos exigían ganar, y si no, nos reclamaban como se debe”, comentó entre risas, pero con respeto.
Para Caniza, el hincha es el motor del club. “Lo que queda siempre es el hincha y el club. Nosotros pasamos, pero ellos siguen ahí, alentando, soñando, exigiendo”, reflexionó.
En lo institucional, Olimpia vive una etapa de modernización y expansión. El ingeniero Jorge Quintana, miembro de la comisión directiva, explicó los avances. “Estamos construyendo un estadio nuevo de nivel mundialista, proyectado para el Mundial 2030. Eso nos obligó a mudar toda la parte social y deportiva a nuestra nueva sede: Olimpia Sacramento”, señaló.
Esta nueva sede, ubicada en el exlocal de FIPSA (Asociacion de Funcionarios y Asociados del IPS), ahora cuenta con canchas de básquet, futsal y fútbol, además de academias para niños y niñas. “Invertimos mucho en infraestructura porque creemos que el club no es solo fútbol profesional. Olimpia es una institución integral que forma personas”, afirmó Quintana.
El club franjeado también está trabajando en descentralizar su impacto, con un proyecto de academia en Ciudad del Este, para acercar el escudo a más jóvenes del país. “La demanda de socios ha crecido muchísimo. Olimpia Sacramento nos permite brindar más espacios de calidad a nuestros socios y socias”, aseguró.
Además, las categorías formativas también evolucionan. Desde los 8 años, los chicos y chicas pueden ingresar a las escuelitas, y los más destacados pasan a integrar las divisiones formativas, bajo la dirección de íconos como Raúl Vicente Amarilla y el profe Luis Monzón, campeones de América.
Pero el crecimiento no es solo en fútbol. El básquet está en auge con los Olimpia Kings, campeones de su título 35; el futsal y el voleibol también se destacan; y el fútbol femenino tiene un lugar privilegiado con el liderazgo de Quintana como vicepresidente. “Todo esto es autosustentable gracias a las academias, a los socios y al trabajo de equipos profesionales”, destacó.
La institución también prepara su gran cena de gala aniversario, donde se condecorará a olimpistas ilustres y se otorgarán pines y certificados a los nuevos socios vitalicios, un galardón de honor para quienes han dedicado su vida al club. “Pasar a ser vitalicio es tener voz, voto y alma dentro del club”, dijo Quintana con orgullo.
Es el único club paraguayo en conquistar la Copa Intercontinental (1979), la Libertadores (1979, 1990, 2002), la Supercopa (1990), la Recopa (1991, 2003) y la Interamericana (1980). Además, es el único equipo del continente que disputó al menos una final de Libertadores en cada década desde 1960, incluyendo la histórica final contra el Mineiro de Ronaldinho en 2013.
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