Turkish apuesta por un fuerte crecimiento y apunta a Paraguay como futuro destino

(Por Naoto Goto de aeronauticapy.com) La aerolínea Turkish Airlines ha presentado su ambicioso proyecto Turkish en los próximos 10 años en una conferencia de prensa celebrada en Turquía. El objetivo principal de este plan es lograr ingresos de US$ 50.000 millones, alcanzando un margen de utilidad del 20% al 25% para el 2033, fecha en la que la aerolínea celebrará su centenario.

Entre las metas más destacadas, Turkish Airlines prevé duplicar su flota de aviones de 435 a más de 800, lo que les permitirá llegar a más de 400 destinos en todo el mundo. Además, esperan tener 150.000 empleados para el momento de su centenario. La aerolínea también tiene planes para convertirse en una empresa 100% ecológica y libre de carbono para el 2050.

Actualmente, Turkish Airlines opera en más de 322 destinos en todo el mundo, incluyendo Turquía, Europa, Asia, África, Norteamérica y Sudamérica. La aerolínea es la primera en el mundo por la cantidad de destinos en más países y por destinos servidos. Entre los futuros destinos en Sudamérica se encontraban Río de Janeiro y Santiago de Chile, pero la sorpresa podría ser Asunción como uno de los siguientes destinos de Turkish Airlines.

En resumen, Turkish Airlines tiene grandes ambiciones para los próximos 10 años, incluyendo un aumento significativo en ingresos y flota, la expansión de su presencia global y la sostenibilidad ambiental. Con su enfoque en el crecimiento y la innovación, será interesante seguir el progreso de esta aerolínea en el futuro.

Tu opinión enriquece este artículo:

Guerra en Medio Oriente: cómo el shock externo reconfigura las expectativas económicas en Paraguay

A poco más de un mes del inicio de la guerra en Medio Oriente, la economía global ya muestra efectos rápidos, tanto en los mercados financieros como en los flujos comerciales. Paraguay, pese a estar geográficamente alejado del conflicto, no quedó al margen: el encarecimiento del petróleo, la presión sobre la inflación, el cambio en las expectativas de tasas y una mayor aversión al riesgo comienzan a configurar un nuevo escenario para la economía.