Cuando lo básico vale oro: por qué el viejo Nokia 1100 vuelve a interesar a coleccionistas
Hace poco más de dos décadas, el Nokia 1100 —un teléfono sin cámara, internet ni pantallas táctiles— se convirtió en compañera inseparable de millones de personas en todo el mundo. Presentado en 2003 como un dispositivo básico, accesible y extremadamente resistente, su propuesta simple (llamadas, SMS, menú monocromático y el mítico Snake) era parte del ADN tecnológico de la época.
Hace poco más de dos décadas, el Nokia 1100 —un teléfono sin cámara, internet ni pantallas táctiles— se convirtió en compañera inseparable de millones de personas en todo el mundo. Presentado en 2003 como un dispositivo básico, accesible y extremadamente resistente, su propuesta simple (llamadas, SMS, menú monocromático y el mítico Snake) era parte del ADN tecnológico de la época.