La marca, que ya lleva cerca de cuatro años en el mercado, inauguró hace ocho meses su nueva sucursal bajo el concepto de “wellness”, un enfoque que integra la medicina estética con el bienestar integral. “La idea es no solo tratar al paciente, sino acompañarlo según sus necesidades y ofrecer una experiencia que mejore tanto la calidad de su piel como su bienestar general”, explicó Patricia Coronel, CEO de la empresa.
Este nuevo espacio no se limita a tratamientos estéticos convencionales. Incorpora distintas especialidades médicas y pone énfasis en un abordaje más completo del cuidado personal. Sin embargo, uno de los diferenciales más llamativos es la incorporación de experiencias basadas en el skincare coreano, una tendencia global que gana terreno en Paraguay.
Bajo los nombres de “K Glow Facial” y “K Glow Deluxe”, Nou Esthetic propone tratamientos que combinan diagnóstico tecnológico con rutinas personalizadas. El proceso comienza con un test y continúa con un escáner facial de origen coreano que analiza en profundidad el estado de la piel.
Este dispositivo evalúa variables como hidratación, textura, presencia de radicales libres, envejecimiento cutáneo e incluso determina la “edad de la piel”, un dato que muchas veces difiere de la edad biológica del paciente. “A veces creemos que nuestra piel está bien, pero el escáner puede mostrar lo contrario. Ahí es donde realmente entendemos qué necesita”, señaló la CEO.
A partir de este diagnóstico, se define un tratamiento personalizado que incluye limpieza facial con productos coreanos específicos según los resultados obtenidos. Además, el paciente recibe recomendaciones para continuar el cuidado en casa con productos adaptados a su tipo de piel.
La clave de esta propuesta radica en la experiencia. “Queríamos que las personas puedan probar y vivir el skincare antes de invertir en productos que quizás no les funcionen”, explicó Coronel. En Paraguay, donde el clima tropical influye directamente en la salud de la piel, los diagnósticos suelen revelar patrones comunes. “Lo que más vemos son pieles mixtas o seborreicas, muchas veces con tendencia al acné, especialmente en personas jóvenes”, detalló.
Frente a estas condiciones, el skincare coreano se presenta como una alternativa atractiva. Sus productos se caracterizan por texturas ligeras, alta capacidad de hidratación y el uso de ingredientes naturales como la centella asiática, la niacinamida o el ácido hialurónico. Además, muchos de ellos son veganos, lo que responde a una demanda creciente por opciones más sostenibles y amigables con la piel.
Otro punto a destacar es que este tipo de tratamientos está orientado a quienes buscan resultados visibles sin recurrir a procedimientos invasivos. “Hay pacientes que no quieren inyectarse nada, pero sí quieren mejorar la calidad de su piel. Con estas rutinas logran ese efecto glow que hoy es tan buscado, incluso sin maquillaje”, afirmó.
Según Coronel, gran parte del interés se explica por la influencia de las redes sociales y la visibilidad de estas tendencias en otros países. “La gente ya viene informada, sabe lo que quiere probar. Y una vez que lo experimenta, muchos vuelven y lo incorporan a su rutina mensual”, comentó.
En cuanto a la frecuencia, los tratamientos están pensados como un complemento y no como una práctica excesiva. “Las limpiezas faciales profundas se recomiendan una vez al mes, respetando el rol de la piel como barrera protectora. No se trata de hacer más, sino de hacer lo correcto según cada caso”, enfatizó.
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