Esto estuvo acompañado e impulsado por una mayor oferta de productos crediticios, con condiciones más adaptadas a las necesidades de los clientes y, por supuesto, apalancado por el crecimiento económico.
En lo que respecta específicamente al primer trimestre de este año, la cartera de créditos para consumo creció 23,43%, totalizando G. 34,9 billones, lo que representaría alrededor de US$ 5.652 millones al tipo de cambio actual.
En esa línea, la mayor cartera la registró el Banco Nacional de Fomento, con G. 8,2 billones y un crecimiento del 7% al cierre de marzo. El Banco Itaú se posicionó en segundo lugar con G. 7,7 billones, lo que representa un incremento del 42,81%. En tercer lugar, entre las entidades con mayor cartera, se ubicó el Banco Familiar, con G. 4,9 billones.
La banca digital impulsó el crédito
Desde el Banco Itaú, el director de Banca Personal, Antonio Vasconcellos, explicó que el crecimiento del crédito de consumo también encuentra explicación en un cambio estructural en la forma en que las personas acceden al financiamiento.
La digitalización permitió simplificar el proceso de acceso al crédito, reduciendo fricciones y eliminando la necesidad de interacción física. “Hoy la experiencia digital es mucho más ágil, intuitiva y está disponible 24/7, lo que facilita que los clientes accedan a préstamos de forma rápida”, indicó.
Ese cambio ya se refleja en los números. De acuerdo con datos de la entidad, alrededor del 50% de las colocaciones de préstamos a personas físicas se realizan a través de canales digitales, mientras que, en el caso específico de los créditos de consumo, cerca del 67% se originan por esta vía. Para el banco, este canal se consolidó como un habilitador clave del crecimiento interanual cercano al 43% registrado en este segmento.
En cuanto al uso de estos financiamientos, Vasconcellos explicó que se trata principalmente de préstamos de libre disponibilidad, es decir, destinados a cubrir distintas necesidades personales según la decisión del cliente. “Son productos con plazos definidos y cuotas mensuales, que el cliente puede utilizar de acuerdo con su capacidad y necesidad”, detalló.
Más allá del componente tecnológico, el ejecutivo subrayó que el crecimiento del crédito de consumo está estrechamente vinculado al contexto económico. “Cuando la economía crece, el poder adquisitivo mejora y eso impulsa la demanda de crédito. Es un círculo virtuoso”, afirmó.
La tasa de interés en marzo
El informe de Indicadores Financieros del BCP señala que, en marzo, la tasa de interés activa en moneda nacional para los préstamos de consumo en los bancos fue de 21,56%, lo que representa un aumento de 1,10 puntos porcentuales respecto al mes anterior. Por su parte, en moneda extranjera, la tasa se ubicó en 7,94%, ligeramente inferior frente a febrero.
En cuanto a los préstamos en moneda extranjera, su participación dentro del segmento de consumo sigue siendo limitada, apenas alrededor del 10%. El director de Itaú Paraguay explicó que, en el caso de las personas físicas, la mayoría de los ingresos se generan en guaraníes, lo que condiciona la demanda de financiamiento en dólares.
Según indicó, si bien existe cierto interés por este tipo de créditos, su peso es significativamente menor en comparación con los préstamos en moneda local. “Las operaciones en guaraníes son mucho más demandadas, porque es la moneda en la que las personas perciben sus ingresos”, señaló.
Endeudarse en una moneda distinta a la de los ingresos implica un riesgo cambiario que puede afectar la capacidad de pago. Por ello, en el segmento de consumo, la recomendación general es mantener la deuda en la misma moneda en la que se generan los ingresos, lo que explica por qué el financiamiento en dólares tiene un impacto reducido dentro de este mercado.
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