Industria láctea proyecta producir este año 920 millones de litros (e igualar cantidad de 2021)

Aumentar el consumo nacional de lácteos y ampliar la producción de quesos, son dos de los objetivos principales del sector, de acuerdo a lo manifestado por Erno Becker, presidente de la Cámara Paraguaya de Industriales Lácteos (Capainlac). A pesar de un primer cuatrimestre con números aún por debajo de los alcanzados el año pasado, el gremio apunta a la recuperación y mira con optimismo el cierre del 2022.
 

“La lechería paraguaya está esperanzada y motivada porque el maíz está a punto de salir de la chacra, tanto para los silos como en grano; y eso nos da buenas perspectivas. Incluso las lluvias de marzo, abril, mayo mejoraron las pasturas, y hay nuevos ánimos para seguir proyectándose y producir más y mejor leche”, afirmó Becker.

La calidad de la alimentación de los animales es fundamental para la producción lechera, tanto en cantidad como en calidad, por lo que las condiciones favorables señaladas por Becker auguran un buen resto de año para los industriales lácteos.

“El primer cuatrimestre está un poco por debajo de lo que fue el mismo periodo del año pasado pero creemos que con las cosechas a punto de ser convertidas en alimento, eso va a hacer que la producción aumente otra vez hacia fin de año”, indicó.

Becker remarcó que hay optimismo en el sector y que se proyecta una producción de 920 millones de litros al finalizar el año. La expectativa apunta a igualar los números de 2021, hecho que el titular de la cámara considera “saludable”, si se tiene en cuenta la incertidumbre que habían generado las variables desfavorables que afectan a la actividad.

Un 80% de la leche producida se elabora en las ocho industrias que conforman la Capainlac, alrededor de un 16% va a las industrias menores, como queserías artesanales, y entre 4% y 5% tiene como destino el mercado informal, “que cayó mucho debido a la pandemia, pero que existe todavía”.

La producción suele crecer entre 3% y 5% por año y los productores pretenden aumentar el consumo interno, estimado en 135 litros por persona al año. “La industria paraguaya se está esforzando en innovar siempre, en presentar productos nuevos. Han tenido mucho éxito la leche sin lactosa, la híper proteica para quienes hacen mucho esfuerzo físico, deportes. En yogures siempre hay líneas nuevas, dietéticas, con menos grasa, menos azúcar, o sin azúcar” agregó.

Mención especial para los quesos, línea de lácteos que se debe fortalecer, de acuerdo a lo afirmado por Becker, quien añadió que hay variedades que los industriales deben elaborar para ofrecer al mercado en sustitución de los tipos que hoy son importados.

“En quesos también estamos innovando y presentando productos más elaborados, quesos semiduros; ahí hay una gran oportunidad de negocios a desarrollar en quesos de mayor duración porque eso va a contribuir a un mayor consumo. Y debemos enseñar a nuestros chefs a que los utilicen más en su culinaria”, apuntó.

La producción láctea tiene al mercado interno como destino principal. Esto se debe a que los precios pagados localmente son superiores a los que proponen en el exterior. “La exportación no es un incentivo, porque los precios siempre están más bajos; entonces se exporta lo mínimo necesario para equilibrar internamente la oferta y la demanda”, agregó Becker.

No obstante, los industriales del sector están explorando nuevos mercados. Al respecto Becker relató que recientemente participaron en la reunión de la Federación Panamericana de Lechería, donde sondearon las posibilidades que ofrece el mercado internacional.

“Debido al conflicto en Ucrania, al problema con el transporte marítimo, creemos que varios países van a mirar más detenidamente a Latinoamérica y comprar de nosotros granos, carne y también leche. Taiwán está en la mira; es un mercado muy importante, y habrá que ponerse las pilas, averiguar y cotizar el producto”, destacó.

El producto de exportación por excelencia es la leche en polvo. Conforme a los datos de la cámara, en el 2020 las exportaciones del sector ingresaron al país US$ 28.402.555, por 10.101.880 kilos/litros de lácteos, de los cuales 8.710.636 (alrededor del 87%) correspondieron a leche en polvo.
 

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