Óscar Ortega: “El amor por lo que hacemos y la unión familiar fueron nuestros baluartes en la empresa”

Gerente comercial de Arcoiris SA, Óscar Ortega forma parte de una empresa familiar que ayudó a construir desde cero y a consolidar en el mercado de la industria alimenticia. Asegura que en Paraguay una industria sí puede crecer trabajando de forma legal.

¿Cómo empezó su carrera empresarial?

Estamos con Arcoiris desde hace 25 años. Antes, yo vendía artículos de ferretería, pero como no había mucha venta, tenía problemas con mis patrones. Y yo ya me estaba enfocando en la parte de supermercados, veía que ese era el futuro, que ahí había más ventas. Entonces renuncié, pero como había salido de garante de un automóvil 0 Km, me tuve que emplear como delivery en el barrio Recoleta para pagar las cuentas.

Ese fue mi último trabajo antes de emprender con mi familia Arcoiris, en 1999. Mi padre tenía 25 años de experiencia en una empresa similar, como jefe de ventas. Ya no estaba a gusto ahí y le insistimos en conformar nuestra propia empresa. De hecho, teníamos la marca desde 15 años, esperando a que se diera el tiempo para salir a la cancha en la parte comercial. Y fue así que mi padre se decidió y con mi hermano salimos a hacer ventas por Villa Guaraní, Villa Victoria, Loma Pytâ, en los alrededores de nuestro negocio familiar.

Después vimos que producíamos más, teníamos más y mejores envases, y empezamos a contratar profesionales, repartidores; hubo necesidad de emplear a más gente. Empezamos con 10 personas en 1999, y el gran salto de Arcoiris fue cuatro o cinco años después, cuando comenzamos a vender en la cadena de supermercados España.

¿Qué obstáculos encontró para desarrollarse como empresario?

En los primeros años de la empresa traíamos nuestros productos desde Foz de Yguazú y muchas de esas cargas a veces se quedaban por el camino. En aquel tiempo, registrar un producto era demasiado tedioso; los trámites podrían tardar un año. Hoy por hoy, eso ha cambiado bastante, es más fácil.

¿Cuál considera que es su mayor éxito como empresario?

El gran éxito de Arcoiris, no solamente mío, sino de toda mi familia, es el de haber constituido una gran familia con nuestros empleados. Acá hay personas que hicieron su primera fiesta con Arcoiris, compraron su primer terreno, su primera moto, su primer auto, gracias a la empresa, y no solamente por el salario que recibían, sino que les ayudamos con préstamos que podían pagar tranquilamente. Nunca un personal nuestro salió por no poder pagar. Nosotros nos hacemos amigos de la familia de nuestros empleados y creemos que ese es el camino para seguir creciendo. La empresa crece y los empleados también crecen a la par. Y a las nuevas generaciones, porque ya estamos trabajando con los sobrinos, les inculcamos la idea para que esto se siga haciendo de la misma manera.

¿Qué consejo le hubiera gustado recibir cuando estaba iniciando su carrera empresarial y se lo daría a otro empresario ahora?

Nosotros hicimos la empresa desde cero. El amor por lo que hacemos y la unión familiar fueron nuestros baluartes. Lo que les digo a los que empiezan una empresa es que la formalicen para poder salir adelante.

¿Es el Estado un aliado o un problema para el empresario? ¿Qué le reclamaría?

La burocracia. Pero aparte de la burocracia, no tenemos quejas porque el Estado nos ha dejado trabajar libremente. Es un obstáculo para quien no quiere ajustarse a las reglas, pero para quien trabaja cumpliendo las reglas, es un aliado. En Paraguay se puede crecer trabajando de forma legal.

¿Qué bondades y defectos tiene el empresario paraguayo?

El defecto que veo en los colegas, en los emprendedores más que en los empresarios, es que a los dos o tres meses de haber empezado un negocio ya cambian de camioneta, al año compran una casa en San Bernardino, y no están poniendo foco en su empresa. No digo que esté mal, pero hay que darle de comer a la empresa para que sea sostenible en el tiempo. En los primeros 15 años de Arcoiris, las ganancias se reinvertían totalmente en la empresa, en construcciones, en infraestructura, en maquinarias, se empleaba a más personas, se compraban más vehículos para el reparto, se adquiría software legal, etcétera.

¿El empresario actual debe tener alguna formación profesional relacionada con el mundo de los negocios?

Necesitamos una formación básica en contabilidad, administración de empresas, marketing y la parte comercial.

¿Un libro que todo CEO o gerente general debería leer al menos una vez en su vida?

Padre rico, padre pobre, de Robert Kiyosaki y Sharon Lechter, que enseña todo lo básico en educación financiera. Me parece fabuloso y de hecho ya le compré a mi hijo para que aprenda a cuidar el dinero desde joven. Es una enseñanza que le va a servir toda la vida.

¿Cuál es su recomendación para mantener a su equipo motivado?

Lo que a un equipo le mantiene motivado, en primer lugar, es el salario. No importa si a un empleado se le trata bien para motivarlo si eso no está acompañado por el salario.

¿Cómo lidia con el estrés que produce la actividad empresarial?

El estrés está en todos los momentos de la vida. Pero si uno ama lo que hace, como hacemos en Arcoiris, uno tiene asumido ese estrés.

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