Sallustro proyecta invertir US$ 3,5 M para sumar nuevas tiendas en los próximos meses

Con casi 40 años de experiencia en el mercado de Wholesale and Retail, el Grupo Sallustro sigue invirtiendo en su expansión.

Tal como lo mencionamos en la nota de ayer, la empresa no sólo crece dentro del país, sino que apunta a los principales mercados de Uruguay y Bolivia.

María del Pilar Filártiga, jefa de marketing de Sallustro, anunció que para el segundo semestre de este año e inicios del próximo están previstas las aperturas de 7 tiendas, en el Shopping del Sol y Mariscal con las marcas Under Armour, Hush Puppies, Call It Spring y Converse con una inversión aproximada de 3.500.000 dólares.

De seguir a este ritmo, para finales del 2017 el Grupo contará con unas 50 tiendas abiertas al público.

Cabe destacar que Sallustro es la única empresa del rubro que opera en la Bolsa de Valores auditada por la Comisión Nacional de Valores (CNV).

PRIMER SEMESTRE

En cuanto al primer semestre, Filártiga destacó la apertura de 11 tiendas de sus principales marcas: Under Armour, Aldo, Call It Spring, Hush Puppies y Converse.

“En lo que va del primer semestre se concretó la apertura de dos tiendas Aldo dentro del mercado uruguayo, ubicadas en los dos shoppings más importantes del país, Shopping Punta Carretas y Montevideo Shopping, así también se abrieron dos tiendas dentro del mercado boliviano en Santa Cruz de la Sierra, en los nuevos centros comerciales Ventura Mall y Las Brisas”, detalló.

A nivel local, el grupo apostó por el Paseo La Galería para la apertura de cinco locales, más de 810 m2 de área de venta.

La inversión en el primer semestre fue de 4.500.000 dólares.

Tu opinión enriquece este artículo:

Guerra en Medio Oriente: cómo el shock externo reconfigura las expectativas económicas en Paraguay

A poco más de un mes del inicio de la guerra en Medio Oriente, la economía global ya muestra efectos rápidos, tanto en los mercados financieros como en los flujos comerciales. Paraguay, pese a estar geográficamente alejado del conflicto, no quedó al margen: el encarecimiento del petróleo, la presión sobre la inflación, el cambio en las expectativas de tasas y una mayor aversión al riesgo comienzan a configurar un nuevo escenario para la economía.