Estas decisiones generaron incertidumbre en los mercados globales y podrían repercutir en América Latina, incluido Paraguay, aunque en menor medida.
Fernando Masi, director del Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya (Cadep), explicó que las medidas de alto proteccionismo, como las implementadas por Estados Unidos, generan un impacto negativo en el comercio internacional. "La disminución del comercio internacional es el primer efecto que producen estas medidas en nuestra región y en Paraguay", señaló. Masi destacó que, en economías altamente dependientes de las exportaciones, como las latinoamericanas, una reducción del comercio se traduce en un menor crecimiento económico.
En este contexto, los países más expuestos son aquellos cuyas exportaciones dependen en gran medida del mercado estadounidense. México y Centroamérica, por ejemplo, enfrentan un riesgo significativo, ya que Estados Unidos es su principal destino comercial. Lo mismo ocurre con países como Colombia, Perú, Ecuador y Chile, que también dependen de las compras estadounidenses. Sin embargo, Paraguay se encuentra en una posición relativamente más favorable, ya que solo el 3% o 4% de sus exportaciones tienen como destino Estados Unidos.
A pesar de esta menor exposición, Masi advirtió que las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China podrían generar tanto oportunidades como desafíos para la región. China, en respuesta a los aranceles impuestos por Trump, estableció tarifas elevadas para los productos agrícolas provenientes de Estados Unidos. Esto podría beneficiar a países del Mercosur, Australia y otros grandes productores de granos, que podrían reemplazar a Estados Unidos como proveedores del mercado chino. "Habrá que pensar, como latinoamericanos, si es posible trasladar nuestros destinos comerciales a otros mercados más beneficiosos", afirmó Masi.
Por otro lado, las medidas de Trump buscan atraer inversiones hacia Estados Unidos, emulando estrategias similares a las de China. Esto podría implicar una reducción en los costos de mano de obra o, por el contrario, que el Estado apueste por mejorar los salarios para los profesionales estadounidenses, lo que, a su vez, podría afectar la competitividad de las empresas latinoamericanas en el mercado global.
En el caso de Paraguay, aunque el impacto directo de las medidas proteccionistas de Trump podría ser limitado, el país no está exento de los efectos indirectos. Una desaceleración del comercio global y una posible recesión en Estados Unidos podrían afectar los precios de los commodities, fundamentales para la economía paraguaya. Además, la incertidumbre generada por estas políticas podría desincentivar las inversiones extranjeras en la región.
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