Richer afirmó que la amortización de las cuotas de intereses, correspondientes los préstamos tomados para la construcción de Itaipú, tiene aproximadamente un valor de US$ 2.070 millones y mantendrá dicho valor hasta el 2021. A finales de ese año bajará aproximadamente a US$ 1.500 millones y en el 2023 será solo de US$ 500 millones durante los primeros tres o cuatro meses.
“La tarifa bajará automáticamente cuando disminuya el monto de las amortizaciones, porque está incluida en el cálculo del precio de la energía. Lo que significa que si nadie se sienta a dialogar sobre el Anexo C antes del 2021, no se mantendrá el monto actual por cesión de energía y en 2023 ya será difícil renegociar”, argumentó.
Según Richer, la tarifa de Itaipú se calcula en setiembre de cada año y si Paraguay desea retocar los componentes de la tarifa, de modo a sacar algunos beneficios técnicos y económicos adicionales, debe apurar las negociaciones. De lo contrario, en el caso de que Paraguay prefiera que la tarifa baje, “el país tampoco pierde” porque la Ande podría aprovechar para equilibrar sus finanzas, los usuarios generales e industriales serían beneficiados y se podría incentivar un mayor consumo industrial y mayor despegue del país.
Igualmente, Richer aclaró que la energía eléctrica, si bien es importante para el funcionamiento de las industrias, no es el único componente para estimular el desarrollo y las inversiones extranjeras. “La decisión final debe ser ampliamente discutida por representantes de la Ande, gremios, personas calificadas y entidades competentes. Tanto el BCP, Hacienda y el MIC deben valorizar los beneficios que Paraguay tiene y determinar si le conviene mantener la tarifa o bajarla”, manifestó.
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Integración entre un modelo rentista y de desarrollo nacional
Para Richer es viable buscar un modelo que tenga en cuenta la renta energética y el desarrollo de la industria porque los elementos para calcular los ingresos de Paraguay están disponibles, ya sean royalties, resarcimiento, cesión de energía o los beneficios adicionales que tiene el convenio de la Ande con Electrobras. Lo que a su criterio faltaría es analizar si los ingresos actuales pueden reajustarse y determinar valores para la revisión del Anexo C.
Lo que implica el Anexo C
La Revisión del Anexo C incluye las bases financieras y de prestación de los servicios de electricidad (regalías y tarifas), procedimientos, contratación, cálculo de la tarifa de energía y las deudas.
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