La plataforma apunta tanto al segmento B2C como al B2B, combinando herramientas de comercio electrónico, automatización e inteligencia artificial. Según Ivar Sosa, CEO y fundador de Zappy, la propuesta busca eliminar las barreras tradicionales para quienes desean comenzar a vender por internet. El nombre de Zappy proviene de la palabra en guaraní sapy’aite y “py” de Paraguay.
“En menos de 60 segundos una persona puede tener una tienda virtual lista, elegir productos y empezar a vender de forma automatizada”, afirmó el ejecutivo. A diferencia de otros modelos de e-commerce, Zappy opera bajo la modalidad de dropselling, que, según la compañía, representa una evolución del dropshipping tradicional al incorporar automatización, conectores inteligentes y herramientas basadas en inteligencia artificial.
En el dropselling propuesto por Zappy se cobra solo cuando la venta ocurre, los proveedores de Zappy son exclusivos y verificados con requisitos de entrada. Además existen varios canales de distribución como proveedores propios, deliveries, empresas logísticas, bodegas y puntos de recolección.
La plataforma permite que los usuarios seleccionen catálogos de proveedores sin necesidad de comprar stock previamente. De esta manera, los vendedores pueden comercializar productos y generar ingresos por comisión, mientras que los proveedores encuentran un nuevo canal para dar salida a sus inventarios.
Además del marketplace, el ecosistema incorpora herramientas integradas para la construcción de tiendas virtuales, gestión de productos y marketing digital. Para Édgar Cabral, CTO de Zappy, uno de los diferenciales del proyecto es precisamente la integración tecnológica.
“Muchas veces el emprendedor necesita aprender varias herramientas distintas para vender online. Nosotros buscamos centralizar todo en un solo lugar”, señaló.
Cabral explicó que la inteligencia artificial cumple un rol preponderante dentro del sistema, ya que permite conectar productos con potenciales vendedores y clientes según sus intereses y comportamientos. El ecosistema, añadió, se apoya en tres pilares: proveedores, vendedores, consumidores finales y repartidores.
“Para los proveedores es una herramienta que les da visibilidad y les ayuda a mover stock. Para los vendedores, representa acceso inmediato a productos listos para comercializar sin necesidad de inversión inicial”, detalló el CTO.
En cuanto a seguridad y protección de datos, la empresa aseguró que la plataforma se encuentra alineada con las normativas paraguayas vigentes y contempla procesos de autenticación y verificación de identidad para los usuarios.
La plataforma fue recientemente habilitada para el público general y según la compañía, actualmente cuenta con más de 500 usuarios activos dentro del ecosistema y un preregistro que supera las 10.000 personas interesadas en utilizar la herramienta.
El origen de la idea, comentó Sosa, surgió de más de una década trabajando en negocios digitales y formación en marketing online. La experiencia permitió detectar una necesidad recurrente: simplificar el acceso al comercio electrónico para personas sin conocimientos técnicos avanzados.
“Hoy alguien que quiere emprender debe aprender muchas herramientas, configurar tiendas y elegir productos. En Zappy buscamos que todo eso ya esté resuelto para que pueda enfocarse directamente en vender”, sostuvo.
En esta primera etapa, los segmentos que más rápidamente están ingresando a la plataforma corresponden a las categorías de hogar, tecnología y gadgets, aunque la empresa asegura que el sistema está preparado para operar con múltiples rubros y diferentes tipos de productos.
De cara a los próximos meses, la startup adelantó que continuará incorporando nuevas funcionalidades, más herramientas de inteligencia artificial y un sistema de delivery integrado para fortalecer la experiencia dentro del ecosistema digital.
¿Cómo funciona?
En términos sencillos, una vez que se logra una venta -ya sea en el sitio web o a través de WhatsApp-, se genera una orden y se asigna el pedido al proveedor y por último, el zapper (vendedor), el proveedor y el delivery reciben su ganancia.
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