En general, Paraguay se ha posicionado como un destino atractivo para los inversores gracias a una serie de facilidades tributarias, regímenes especiales y procesos ágiles que favorecen el establecimiento y crecimiento de empresas en el país. Estas ventajas, respaldadas por leyes y políticas públicas, hacen de Paraguay una opción competitiva en la región, especialmente para aquellos que buscan reducir costos y agilizar operaciones.
Según la página oficial de la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex), lo que más se destaca son las facilidades tributarias y aduaneras, como la exoneración o suspensión temporal de aranceles. Paraguay ofrece la exoneración o suspensión de aranceles aduaneros para la importación de materias primas y maquinarias, lo que reduce significativamente los costos iniciales de inversión.
También se menciona la exoneración del IVA como un punto clave. Las maquinarias y materias primas importadas para la industria están exentas del Impuesto al Valor Agregado (IVA), lo que facilita la adquisición de insumos necesarios para la producción. Un aspecto siempre valorado es la invariabilidad tributaria, ya que Paraguay garantiza la invariabilidad tributaria por un plazo de hasta 20 años, dependiendo del monto de la inversión. Esto proporciona seguridad jurídica y estabilidad fiscal a largo plazo para los inversores.
El exdirector de Atracción de Inversiones de Rediex, Federico Sosa, indicó que, comparativamente, por dar un ejemplo, entre Uruguay y Paraguay, actualmente nuestro país destaca por su menor carga fiscal y costos operativos más bajos. Esto lo convierte en una opción preferente para industrias que requieren mano de obra intensiva y acceso a recursos naturales. “Paraguay ofrece un entorno libre y favorable para los inversores, con reglas claras y beneficios fiscales atractivos”, añadió.
Otra persona a la que consultamos es Sebastián Pérez, consultor uruguayo con una amplia trayectoria en Paraguay, quien recomendó a los inversores analizar el tipo de inversión que se planea realizar. “Para procesos productivos que requieren mano de obra y energía, Paraguay es más atractivo que Uruguay debido a sus costos competitivos y el régimen de maquila”, enfatizó.
El consultor también mencionó que, a diferencia de Uruguay, que ha flexibilizado, pero aún mantiene requisitos más exigentes para la residencia fiscal, Paraguay ofrece un proceso más accesible. En Uruguay, se requiere un patrimonio mínimo de US$ 377.000 y la adquisición de un inmueble, mientras que Paraguay simplifica estos trámites, lo que facilita la instalación de inversores y sus familias.
Tu opinión enriquece este artículo: