Chipería María Ana: “Nosotros no utilizamos máquinas, lo hacemos todo a mano”

Su nombre se convirtió en sinónimo de sabor y su negocio en parada obligatoria para quien pasa por Eusebio Ayala. La emblemática Chipería María Ana, una de las pioneras en el rubro, cumplió 33 años en el mercado y de cara al Día Nacional de la Chipa se preparan para el movimiento, con la esperanza de recuperar el ritmo de las ventas.

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A la altura del kilómetro 57,5 de la ciudad de Eusebio Ayala del departamento de Cordillera, la chipería lleva siendo por años la parada oficial de los autobuses de viajes, quienes a pedido de los pasajeros detienen la marcha para comprar la tradicional chipa. La empresa comercializa aproximadamente unas 100 a 200 unidades de chipa por día.

En el lugar, 40 mujeres trabajan para la elaboración, 30 hombres se encargan de su cocción y más de 50 chiperas las venden posteriormente. En Semana Santa y a fin de año es cuando más demanda experimentan. 

María Ana López, propietaria de la reconocida chipería, consideró que el secreto de su éxito y de cómo lograron subsistir todos estos años se debe a que siguen elaborando las chipas de forma artesanal. “Nosotros no utilizamos máquinas, lo hacemos todo a mano porque si las compráramos, mi gente ya no tendrá trabajo”, resaltó.

Durante mucho tiempo, doña María Ana vendió chipa de forma personal, hasta que hace 33 años decidió abrir su propia empresa para así crecer y dar fuente de trabajo a sus compañeras de lucha, así las llama.

En mayo de este año viajó a París, Francia, junto con otras empresas que elaboran los platos más representativos de la gastronomía popular paraguaya. “Entre tantos locales, me eligieron para llevar la chipa. Las oportunidades llegan y hay que saber aprovecharlas. Jamás imaginé que conocería Francia. A los extranjeros les gusta bastante, siempre que pasan por nuestro negocio se detienen a comprar y quedan fascinados por el sabor”, enfatizó. 

Actualmente está a medio terminar un nuevo local totalmente renovado para ofrecer mayor confort a sus clientes, debido a que fueron afectados por las obras de ampliación de la Ruta PY02, específicamente de las ciudades de Eusebio Ayala y Caacupé. 

El negocio de la chipa tampoco es ajeno a la inflación. La empresaria mencionó que los costos de los ingredientes suben con frecuencia y que es todo un desafío sostener el mismo precio. “No podemos cambiar por cambiar el monto para la venta, porque si vendemos más caro, la gente ya no va a comprar”, indicó.

Por otra parte, la pandemia los afectó como a muchas otras empresas. No logran repuntar por completo a pesar de que todos los días venden sus productos. Estiman que una recuperación total se podría dar para finales del 2023. “Hay personas que llegan y compran, pero antes de la pandemia se vendían más chipas. Si antes compraban 10, ahora solo compran cinco”, relató.

Teniendo en cuenta que el segundo viernes de agosto se conmemora el Día Nacional de la Chipa, como alimento cultural del Paraguay, María Ana tiene muchas expectativas y espera vender la mayor cantidad posible de chipas. 

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