Empresas con normas sustentables pueden ahorrar hasta un 45% en sus costos anuales

Desde hace algunos años, empresas de distintos sectores y países apuestan por la construcción de edificios sostenibles, no sólo por el mayor valor de arrendamiento y vida útil que poseen; sino también por la importante reducción de costos mensuales y anuales en beneficio de los propietarios.
Gabriela Mesquita, Presidente del Consejo Paraguayo de Construcción Sostenible, comentó que en los últimos dos años se vió un avance importante en el número de emprendimientos que buscan ser sostenibles y por sobre todo demostrarlo a través de una certificación, lo que además les otorga un status diferencial.
“Actualmente son seis los emprendimientos en proceso de certificación, entre ellos la planta maquiladora Blue Design, la casa matriz de Mapfre, el centro de distribución de Unilever y el Banco Central del Paraguay”, refirió.
En cuanto a los costos que genera este tipo de construcciones, Mesquita afirmó que si bien son mayores, la diferencia no supera ni el 5%, el cual es recuperado dentro de los primeros seis años y a partir de allí el ahorro total de una empresa puede llegar incluso al 45%.
Las normas de sostenibilidad también pueden ser ejecutadas en viviendas.
Graciela Park, Directora de la constructora local Hyunna, dijo que su empresa viene implementando estos principios desde hace varios años, entre ellos la instalación de calefones solares, la utilización de luces led y la recolección de agua de lluvia para limpieza y riego.
“Dependiendo del tamaño de la vivienda, los propietarios pueden ahorrar entre G. 100.000 y G. 150.000 mensuales en el consumo de la energía eléctrica. Eso sin contar una vida útil más prolongada de los artefactos y electrodomésticos ecológicos.”, aclaró.
Uno de los ejemplos más importantes a nivel local es el edificio del BBVA, que anualmente ahorra G. 181.000.000 gracias a las normas sostenibles implementadas.

Miel orgánica de Ñeembucú presume certificación de origen, con precios premium y plan de expansión comercial

(Por SR) La miel orgánica producida en el departamento de Ñeembucú comienza a posicionarse como un producto con valor agregado dentro del mercado nacional, con proyección incluso hacia nichos internacionales. Bajo la marca El Carrizal, el emprendimiento liderado por el apicultor Atilio Benítez avanza en su consolidación comercial, apoyado en certificaciones, alianzas estratégicas y una producción diferenciada basada en criterios orgánicos. “Nuestra miel orgánica ya empieza a ser reconocida tanto a nivel nacional como internacional”, destacó el productor al referirse al crecimiento del proyecto.