Empresas más justas y resetear la economía: lo que se debate en el foro de Davos y cómo implementarlo en Paraguay

En el foro de Davos 2021 se está proyectando el reseteo de la economía post pandemia (Great Reset), con un enfoque de capitalismo de stakeholders, que se basa en resguardar los intereses de empresas, consumidores y de la sociedad, según el economista Martín Burt, miembro de la junta directiva de la Schwab Foundation for Social Entrepreneurship y director ejecutivo de Fundación Paraguaya. “Mejorar el manejo de desechos, involucrar a los colaboradores en la toma de decisiones, mejorar los niveles de calidad, abonar precios justos a los proveedores, son algunas medidas que se están aplicando en nuestro país”, añadió.

"Desde su inicio, el Foro Económico Mundial propuso el capitalismo de stakeholders, que aplica el capitalismo sobre todas las partes interesadas. Una empresa que fabrica productos de plástico no puede desentenderse de los residuos que genera con sus líneas, tanto a nivel ambiental como a nivel económico", afirmó.

El capitalismo de stakeholders es una propuesta que nació en 1971, de la mano de Klaus Schwab, fundador y director ejecutivo del Foro Económico Mundial, que se sustenta en que los inversores obtengan beneficios ambientales y sociales, además de réditos financieros.

Burt explicó que uno de los temas centrales de la agenda Davos es generar mejores empresas para brindar un entorno sostenible e inclusivo.

“Lo primero que se tiene que hacer es quitar el único foco a la rentabilidad y sumar proyectos que beneficien a su estructura interna y al entorno directo, a corto, mediano y largo plazo”, complementó.

Para Burt, esta tendencia es cada vez más aplicada por grandes corporaciones tales como, por ejemplo, Nestlé que se adhirió al programa de Semáforo de la Eliminación de Pobreza, así como otras 139 organizaciones internacionales.

Otras acciones pueden ser la formación de los colaboradores, los precios justos en las negociaciones, el uso de nuevas herramientas digitales, la adquisición de maquinarias para procesos más sustentables, la formalización de la estructura financiera, la inversión para mejorar la comunidad, la procedencia de las materias primas, entre otros aspectos. 

"Estamos un poco alejados todavía −de este concepto− porque existe mucha informalidad, con empresas que no pagan los aportes sociales, no cuentan con contratos de trabajo para sus funcionarios”, reconoció.

Cuidando los intereses de todos los actores
Sobre el tema de mejores empresas, el presidente de la Asociación de Empresarios Cristianos (ADEC), Juan Luis Ferreira, manifestó que es vital iniciar ese camino con el sistema de comercio justo.

Según Ferreira, tomar este camino significa que se es justo con los intereses de los colaboradores, proveedores, accionistas, sociedad y competidores comerciales. En la medida que más empresas apliquen buenas prácticas en su estructura, se potenciará la igualdad de competencia y se verá el impacto positivo en la ciudadanía.  

En este contexto, Ferreira consideró una excelente noticia el cambio generacional del sector corporativo, que permite que los profesionales entren a las empresas afines a sus intereses y vuelquen sus conocimientos o habilidades para obtener resultados más efectivos, en el plano financiero, social y ambiental.

¿Cómo se forma una economía más justa?
Una de las primeras medidas a implementar, de acuerdo a Burt, es "dejar de usar el producto interno bruto como medida única de progreso, porque allí no se muestran índices de salud o calidad de vida de la población”.

"Se debe medir empleo, salud, medio ambiente, vivienda, infraestructura, educación, participación ciudadana, acceso a los servicios básicos e internet", citó. “Estas mediciones ayudarán a ejecutar acciones concretas para eliminar la pobreza, ya que 1 de cada 3 paraguayos es pobre”, recordó. 

Otro punto a mejorar es el nivel de educación de los ciudadanos, para que se tengan colaboradores más idóneos y productivos, que puedan elegir sus trabajos conforme a sus capacidades y logren aportar su visión para el progreso, refirió.

Por último, Burt declaró que la exportación de productos es necesaria, porque las industrias crecen en términos de calidad y exigencias internacionales, que necesariamente van ligadas a las buenas prácticas corporativas, al comercio justo, a la inversión en tecnologías sustentables, y otras acciones afines.  Además, “finalmente todos estos cambios positivos se terminan disfrutando en el mercado interno”, añadió.

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