Mientras que la mayoría de estas compañías optaron por mercados como Chile, Colombia, Brasil, Costa Rica o Panamá, hay un creciente interés en Paraguay como alternativa para reubicar inversiones. Expertos señalan que el país guaraní, con su baja presión tributaria y flexibilidad laboral, podría convertirse en un destino atractivo para empresas que buscan escapar de los altos costos y la inestabilidad regulatoria argentina.
¿Por qué se van las empresas?
El economista Hernán Letcher, director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), analiza el fenómeno: "El proceso que se está viviendo es el siguiente: hay una conjunción de hechos. Por un lado, lo que se percibe es que se revalorizaron algunos de los activos que tenían las empresas en Argentina por el contexto actual. Ante ese escenario, optan por irse y hacer líquida la inversión”.
Letcher explicó que, más allá de las promesas del gobierno argentino de flexibilizar el control cambiario, las empresas no confían en que haya suficientes dólares para permitir la libre remisión de dividendos.
"Uno se preguntaría por qué. Lo que dicen las empresas es que no se puede girar dividendos al exterior por las retenciones cambiarias”, subrayó. Asimismo, Letcher se preguntó: "¿El gobierno no te ofrece la posibilidad de levantar el cepo?". A su parecer, la conclusión es que Javier Milei no cree que eso vaya a ser posible, al menos en el escenario que las empresas quisieran.
Además, el experto señala que la competitividad argentina se ha deteriorado por los altos costos de producción y la incertidumbre global, incluyendo posibles cambios en la política energética de EE.UU., lo que podría afectar inversiones en sectores clave como el petrolero.
Paraguay: ¿Un refugio para las inversiones fugadas?
Mientras Argentina enfrenta esta fuga de capitales, Paraguay emerge como una opción viable para empresas que buscan estabilidad fiscal y menores costos operativos. Roberto Finkelberg, presidente de la Cámara de Comercio Paraguayo-Argentina, destaca las ventajas del país vecino.
"Las empresas que se marchan de Argentina lo hacen por el desorden económico que había y, además, por el alto costo fiscal, que ronda el 55,3%", señaló. Más allá de que el nuevo gobierno haya ajustado a la baja algunos impuestos, las provincias y los municipios que reciben menos coparticipación tienen el poder de aumentarlos. "Es decir, las rebajas no se concretan en la realidad”, complementó.
El presidente manifestó que, así como en algún momento el lugar preferido para radicarse o mudar parte de las empresas era Uruguay, en este momento es Paraguay, en especial por sus ventajas: "Muy baja presión tributaria, 10% de IVA y 10% de ganancias. No existe presión gremial, que en Argentina es un problema serio”, opinó el empresario.
Además, mencionó que la Ley de Maquila y las exenciones fiscales para ciertas industrias hacen que el país sea atractivo para empresas manufactureras y de servicios.
Si bien Paraguay se posiciona como una alternativa, Finkelberg admite que hay obstáculos por superar.
"Paraguay no es un reemplazo de las inversiones, sino que es una opción para trasladar parte de la operativa. Muchas empresas lo hacen para probar qué tal es la experiencia”, explicó. Para finalizar, afirmó que aún existen algunos problemas por solucionar, como la dificultad para abrir cuentas y la falta de fondeo.
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