El anuncio fue realizado en conferencia de prensa en Mburuvicha Róga por el ministro de Economía y Finanzas, Óscar Lovera; la ministra de Obras Públicas y Comunicaciones, Claudia Centurión; y el jefe de Gabinete Civil de la Presidencia, Javier Giménez.
“Dadas las perspectivas actuales, con una mejora en la recaudación tributaria registrada en marzo y su continuidad en abril, estamos en condiciones de comprometer US$ 150 millones entre ambos meses para los proveedores del Ministerio de Obras Públicas”, expresó Lovera.
Desde el Gobierno señalaron que este desembolso permitirá cubrir alrededor del 85% de la deuda correspondiente a 2025, en un contexto en el que el atraso en los pagos había comenzado a impactar directamente en la ejecución de las obras.
Un alivio esperado por el sector
Desde el sector privado, la medida fue bien recibida. Paul Sarubbi, presidente de la Cámara Vial Paraguaya (Cavialpa), destacó que existe conformidad con la propuesta, aunque subrayó que la confianza dependerá del cumplimiento efectivo de los plazos.
“La verdad es que estamos contentos de haber recibido esta propuesta. La confianza existe, pero se va a mantener en la medida en que se vaya cumpliendo”, señaló.
El dirigente también valoró el diálogo con el nuevo equipo económico del MEF. “En estos ocho días desde que asumió el nuevo ministro de Economía ya nos reunimos tres veces con él. Eso es una clara señal del interés de ir solucionando esta problemática”, afirmó.
Obras con menor ritmo y presión financiera
El representante explicó que el atraso en los pagos no solo afectó a las empresas constructoras, sino a toda la cadena de valor del sector, generando una desaceleración en el ritmo de las obras.
“No como medida de protesta, sino porque es muy difícil trabajar cuando uno tiene deuda. Hay empresas que se quedaron sin provisión de combustible y, en esas condiciones, la obra baja su ritmo”, detalló.
En ese sentido, el desembolso anunciado tendrá un impacto inmediato. “Estos US$ 150 millones van a oxigenar a las empresas, permitirles cumplir con sus proveedores y volver a movilizar las obras al 100% de su capacidad”, explicó.
Impacto económico y social
A su vez, desde el MOPC, la ministra Claudia Centurión subrayó que la inyección de recursos permitirá sostener y acelerar la ejecución de proyectos con impacto directo en el empleo y la calidad de vida.
“Las deudas del Estado se pagan y las obras no se detienen. Continuamos avanzando a buen ritmo porque la ciudadanía necesita infraestructura”, afirmó.
Sarubbi coincidió en el efecto multiplicador del sector. “La construcción dinamiza mucho la economía, genera gran cantidad de mano de obra y mejora la calidad de vida de las personas. Cuando las empresas cobran, también se reactiva todo el ecosistema de proveedores”, señaló.
Lo que aún queda por resolver
A pesar del avance, el nivel de endeudamiento sigue siendo relevante. Según el titular de Cavialpa, la deuda actual ronda entre US$ 205 y US$ 210 millones en capital, a lo que se suman cerca de US$ 100 millones en intereses.
“El pago de estos meses va a reducir la deuda, pero todavía queda un camino por recorrer, especialmente en lo que respecta al cobro de los intereses”, indicó.
En paralelo, el Gobierno trabaja en mecanismos complementarios como la cesión de derechos de cobro y un proyecto de ley para canalizar el pago de intereses generados en la administración anterior.
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