Los tapabocas no son reutilizables ni lavables, aclaran los expertos

(Por NF) Si bien se insiste en que el uso de tapabocas solo está indicado para personas que presenten síntomas respiratorios, aún así ocurrió un desabastecimiento puesto que muchos los compraron por cajas. Y ante la falta de este insumo, aparecieron algunas empresas ofreciendo tapabocas de algodón reutilizables, lavables y ecológicos para protegerse, la oferta suena tentadora, pero es falsa. Te contamos por qué.

José Cardozo, de la Dirección de Inspección y Vigilancia, de Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria (DNVS) del MSPyBS, aclaró: “No existe tapaboca reutilizable, eso hay que dejarlo bien en claro. Sirve por determinado tiempo, luego debe ser desechado y lo que se recomienda es la utilización de mascarillas hechas de prolipropileno, que tienen varias capas. Lo aconsejable es que mínimamente tenga tres que proporcionan una efectiva protección para no diseminar o contraer el virus”.

Es necesario entender el fundamento de su uso, según Hernán Rodríguez, director de Vigilancia Enfermedades Transmisibles del MSPyBS, puesto que los tapabocas sirven para que en su superficie queden los microorganismos que pueden producir enfermedades, entonces luego de ser utilizados deben ser desechados en una bolsa especial. Además, deben tener determinadas especificaciones.


En este sentido, el Comunicado DNVS N°005/2020, de la institución insta a adquirir guantes descartables, mascarillas (tapabocas) y alcohol en gel de calidad certificada por esta Dirección Nacional a través del Registro Sanitario, es decir de los locales habilitados (farmacias) por el MSPyBS. Además, advierte que el material de los tapabocas debe tener propiedades o acción hidrófoba, significa que no debe absorber líquido sino repelerlo.

Los tapabocas se encuentran dentro de la categoría de dispositivos médicos de la clase 1, explicó Cardozo, y desde el 2016 se exige su registro sanitario, lo que significa que solo deberían adquirirse de locales habilitados, recordando el comunicado. 

“Sabemos que el algodón no es recomendable para la elaboración de tapabocas para esta situación. En síntesis, los que ofrecen tapabocas de algodón pueden causar daño a la población”, afirmó Cardozo, quien por último apeló a la conciencia de la población a la hora de comprar insumos, y no excederse en la cantidad para no contribuir con el desabastecimiento.

Hasta el momento, 10 empresas poseen registros vigentes para la comercialización de mascarillas, las cuales son: NL Pharma SA (R&G), Suministros Médicos SRL (Greetmed), Gaesa SA (Yangzhou), Ziegen SA (Zibo), Euroquimica SA (INTCO), Interlabo SRL (INTCO), Dental Guaraní SA (Fava), Nipro Medical Corporacion (Xiantao Deming), Medical Supply SA (Medical Supply), Medical Paraguay (Zon).

Para saber cuáles son las marcas de alcohol en gel y tapabocas con registros habilitados por el MSPyBS ingresá a este link

Tu opinión enriquece este artículo:

Elevan proyección del PIB a 4,5% para 2026: la soja, la energía y la industria impulsarán el crecimiento

(Por MV) El Banco Central del Paraguay mejoró su estimación de crecimiento económico para este año y la elevó al 4,5%, principalmente debido a una producción récord de soja y a un mayor dinamismo de la manufactura, la energía y los servicios. Sin embargo, el escenario también presenta señales mixtas, como la desaceleración de la ganadería y una menor expansión de los impuestos.

Cuando la IA lava activos: la investigación de un abogado paraguayo que pone a Europa a debatir quién responde por el delito

(Por NL) El desarrollo de la inteligencia artificial en las películas parecía algo muy futurista; sin embargo, hoy forma parte del debate jurídico internacional. Los sistemas de inteligencia artificial capaces de decidir, aprender y ejecutar maniobras de lavado de dinero sin que una persona intervenga en cada operación obligan a replantear uno de los principios básicos del derecho penal: ¿quién es el responsable cuando el delito lo ejecuta un algoritmo? Esa fue la pregunta que el abogado paraguayo José Fernández Zacur llevó al Congreso Internacional sobre Prevención y Represión del Lavado de Activos, en la Universidad de Santiago de Compostela, España, donde presentó una investigación que despertó el interés de algunos de los principales penalistas de Europa.