Aquino detalló que un trader profesional opera con reglas precisas: define cuándo entrar y salir del mercado, cuánto arriesgar, en qué horarios operar y qué noticias pueden afectar los precios. Según Aquino, el trading implica aceptar pérdidas como parte del proceso, algo que muchas personas no comprenden al iniciarse. “En el trading también se tiene que aprender a perder”, señaló, y remarcó que, sin un plan, las emociones dominan las decisiones financieras.
El trader explicó que no existe un único mercado financiero y que una de las primeras confusiones de los principiantes es creer que todo se reduce a las criptomonedas. Enumeró los principales mercados: Forex (divisas), acciones, commodities como el oro y la plata, e índices bursátiles como el S&P 500 o el Nasdaq. “Uno tiene que especializarse en un mercado y ser bueno en eso”, afirmó, destacando la importancia de la formación específica.
Sobre la formación, Aquino comparó el proceso con una universidad práctica. “Primero se enseñan conceptos básicos, luego análisis técnico, gestión de riesgo y psicología del trading. No es necesario dominar macroeconomía o matemáticas avanzadas para empezar, ya que el análisis técnico se basa en patrones gráficos y toma de decisiones estratégicas. Sin embargo, el conocimiento económico aporta una visión más amplia a largo plazo”, reconoció.
En cuanto a la rentabilidad, Aquino explicó que existen dos formas de ganar dinero en el trading: ganar más operaciones de las que se pierden o ganar más dinero del que se pierde mediante una buena relación riesgo-beneficio. También mencionó las opciones de operar con capital propio o con capital fondeado a través de empresas que financian a traders rentables tras aprobar evaluaciones. “Para ambos casos, el trader tiene que demostrar que es rentable”, enfatizó.
El trader también diferenció entre asesor financiero, trader retail y trader institucional. Afirmó que el asesor financiero orienta sobre dónde invertir; el trader retail opera con capital propio sin influir en el mercado; y el trader institucional maneja grandes fondos que sí impactan en la liquidez y los precios. “Ni con un millón de dólares puedo mover el mercado como lo hace una institución”, aseguró.
Respecto al contexto paraguayo, Aquino afirmó que el trading está en crecimiento y que hoy el conocimiento es más accesible que en 2018, cuando comenzó. Recordó que muchas capacitaciones eran costosas y que abundaban esquemas fraudulentos. “Hoy Paraguay está creciendo, las comunidades están creciendo y ya se entiende que el trading no es hacerse rico de la noche a la mañana”, sostuvo. También señaló que, aunque el país está detrás de mercados como Brasil y Argentina, la industria local avanza y presenta oportunidades para jóvenes interesados en las finanzas.
Aquino subrayó que el trading es un “mercado de suma cero”, donde el dinero pasa de una mano a otra, y que solo un pequeño porcentaje de traders logra ser rentable a largo plazo. Según Aquino, el 95% pierde por falta de estructura, estrategia y control emocional. “El dinero no surge de la nada; alguien tiene que hacer la operación contraria a la tuya”, relató.
Finalmente, abordó el impacto de la inteligencia artificial en el trading. Sostuvo que la IA funciona como una herramienta para acelerar el análisis de noticias y tendencias, pero no reemplaza la toma de decisiones humanas. Comentó que existen algoritmos y robots de trading, aunque las herramientas avanzadas siguen siendo exclusivas de grandes instituciones financieras. “La inteligencia artificial ayuda, pero no toma decisiones por sí sola en el trading retail”, concluyó.
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