Desde la Asociación de Importadores y Comerciantes del Paraguay (Asimcopar), Eugenio Caje aseguró que el descenso de temperatura generó un repunte inmediato en el consumo, especialmente en artículos vinculados al confort del hogar y la indumentaria de invierno. “Estos primeros días de frío están generando un movimiento muy positivo en las multitiendas. Los edredones de G. 99.900, las mantas de una plaza desde G. 28.900, además de colchas y productos más abrigados, están teniendo una excelente salida”, señaló.
Según Caje, las camperas y tapados, tanto femeninos como masculinos, se posicionan actualmente entre los productos más buscados por los consumidores. El efecto climático tuvo un impacto directo en la actividad comercial y las ventas aumentaron entre un 10% y un 15% en comparación con semanas anteriores. “Cuando el clima acompaña y el consumidor encuentra precios accesibles, el comercio vuelve a moverse y genera un impacto positivo en toda la cadena económica”, sostuvo Caje.
Desde el rubro textil, Gastón Fariña, copropietario de Mimar Textiles, comentó que la temporada invernal arrancó más tarde que el año pasado, pero una vez que llegaron las primeras jornadas de frío intenso, la demanda se activó rápidamente. “Estimamos un crecimiento aproximado de entre 10% y 15% en comparación con el mismo periodo del invierno pasado. Para nosotros es una satisfacción acompañar este incremento impulsando productos nacionales y el trabajo de manos paraguayas dentro del rubro textil”, indicó.
Entre los artículos más buscados, según Gastón, “las mantas polares tienen mucha rotación por ser prácticas y accesibles. Los ovejeros, por su parte, son edredones con una cara de tejido tipo sherpa, conocido comúnmente como estilo lana de oveja u ‘ovejita’, que brinda mayor abrigo y sensación de confort”.
El fenómeno responde no solo a la necesidad de enfrentar las bajas temperaturas, sino también a un cambio en los hábitos de consumo. Si bien la funcionalidad sigue siendo la prioridad, la estética comenzó a ocupar un lugar cada vez más importante en la decisión de compra. “Hoy el consumidor busca productos que sean funcionales, pero que también acompañen la decoración del dormitorio y el estilo del hogar”, detalló Fariña.
En ese contexto, los negocios observan una demanda creciente de productos que combinen diseño, textura y confort, una tendencia que viene consolidándose en los últimos años dentro del segmento hogar. El factor precio, como siempre, juega un papel clave en el dinamismo comercial de la temporada. Actualmente, los productos más vendidos dentro del segmento de abrigo para el hogar se encuentran en rangos considerados accesibles para gran parte de los consumidores.
“En el caso de los edredones, los modelos con mayor salida oscilan entre G. 120.000 y G. 350.000, dependiendo del tamaño, material y nivel de abrigo. Mientras tanto, las mantas polares se comercializan entre G. 40.000 y G. 80.000, según el grosor y la calidad del tejido”, mencionó Gastón.
Aunque por el momento las empresas aseguran mantener abastecido el stock, reconocen que el comportamiento climático puede acelerar significativamente las ventas en cuestión de días.
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