Puente al futuro: Encarnación quiere pasar de ser comercial y turística a ser una ciudad industrial

La capital de Itapúa cumple 408 años convertida en un punto de atracción turística y comercial pero con potencial para desarrollar otras actividades que apuntalen su economía. Recursos humanos disponibles e infraestructura en crecimiento pueden sostener proyectos que lleven a Encarnación hacia una nueva era de pujanza.

 

“Encarnación ya es una ciudad comercial y turística, y queremos que se trasforme también en una ciudad industrial. De ahí la importancia de que se asienten fábricas en esta región. Eso va a ayudar a la economía, porque tenemos mano de obra, materia prima. Así, nuestra ciudad va a volver a tener esa pujanza que alguna vea tuvo”, afirmó Mirtha Montiel, presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Encarnación (Cacise).

Hoy la capital de Itapúa basa su economía principalmente en la actividad comercial, y esta está subordinada en gran medida a las compras de los argentinos. “El 70% de las ventas del circuito comercial y de los comercios de la Zona Alta depende de la Argentina. Y si vemos cómo está hoy la moneda argentina la proyección de ventas no se va a modificar mucho con respecto a lo que ahora tenemos”, dijo la dirigente gremial. 

Aunque no están pasando por un buen momento económico, los comerciantes encarnacenos confían y esperan que con el próximo Gobierno esa situación se modifique. “Trayendo fábricas, maquilas, un parque industrial, va a cambiar un poco la economía de nuestra ciudad. Vamos a ver con las nuevas autoridades cómo se va a desarrollar la actividad económica de Encarnación y de la región”, agregó.

¿El puente une?

Uno de los problemas más acuciantes para el sector comercial es el nudo que se produce en el puente San Roque González de Santa Cruz al momento de ingresar desde la Argentina o volver a ella, las interminables colas, que por horas retienen a quienes transitan por el viaducto, terminan por disuadir aun a los visitantes más entusiastas.

“Supuestamente con el puente el tránsito iba a ser más ágil, pero siempre nos topetamos con el control migratorio y aduanero argentinos que hacen que existan largas colas”, lamentó Montiel.

La comerciante manifestó que debe haber mejor voluntad de las autoridades argentinas para que las 12 casillas de salida y las 14 de entrada, instaladas en la cabecera del puente, operen en su totalidad. 

“Hoy las largas filas obedecen a que generalmente solo cuatro están habilitadas. Dicen que les falta personal y que deben pagar mejor. Tendrán sus razones pero al final pagan sus compatriotas y los paraguayos”, aseguró.

Montiel reclamó mayor atención de las autoridades nacionales a los comerciantes de frontera considerando el aporte de estos al fisco. “Encarnación es la que más sufrió el cierre de frontera y eso estamos tratando de levantar”, señaló.

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