Katú: la yerba paraguaya con ADN global que surgió para atender el mercado estadounidense

(Por SR) La yerba mate paraguaya sigue conquistando mercados internacionales, y una nueva marca busca posicionarse como referente en el segmento premium, combinando tradición, innovación y una cultura empresarial distinta. Se trata de Katú, la marca comercial desarrollada por la empresa Tuka SA, un emprendimiento fundado en 2020 con capital estadounidense, pero con raíces profundamente paraguayas.

Desde sus inicios, el enfoque de Katú fue claro: exportar yerba mate orgánica certificada al mercado estadounidense, un nicho exigente que valora la calidad, la trazabilidad y los procesos sustentables. “Comenzamos con el objetivo de enviar yerba mate certificada a Estados Unidos y desarrollar productos derivados como bebidas y cacao”, explicó Gustavo Benítez, gerente de marketing de la firma.

La compañía cuenta con oficinas en California, Ciudad de México, Asunción, Fernando de la Mora y una casa de campo en Edelira, Itapúa. Precisamente en esta localidad del sur del país se articula el corazón productivo de Katú, que trabaja con unas 82 familias de pequeños y medianos productores, en una superficie aproximada de 200 hectáreas. Este modelo de integración productiva no solo permite garantizar la calidad de la materia prima, sino también generar un vínculo directo y personalizado con los productores, que, según Benítez, “están 100 % mapeados” y son parte activa de la identidad de la marca.

Con una molienda gruesa, poco palo, sin polvo y un estacionamiento de mínimo dos años, la yerba de Katú busca diferenciarse por su suavidad y consistencia. “Nuestro producto no está pensado para competir por precio, sino por propuesta de valor”, señaló Benítez en comunicación con InfoNegocios. En Paraguay, la yerba no cuenta con certificación orgánica, pero mantiene el estándar de calidad premium que caracteriza a la marca en el exterior.

Tras consolidarse en el mercado norteamericano con más de 100 toneladas de yerba orgánica exportadas al año, Katú desembarcó oficialmente en Paraguay hace pocas semanas. Su primera escala fue la cadena de tiendas Biggie, con una distribución que ya alcanza 250 locales. También están presentes en cafeterías, estaciones de servicio y se encuentran en negociaciones con supermercados y tiendas gourmet. La empresa proyecta comercializar 200 toneladas al año en el país, con el objetivo de duplicar esa cifra en un futuro cercano.

Además del crecimiento local, Katú planea expandirse a países como Argentina, Brasil, Chile y Polonia. Y como parte de su estrategia internacional, recientemente la firma también abrió oficinas en Ciudad de México para desarrollar una línea de bebidas adaptada al consumidor mexicano.

Pero el diferencial de Katú va más allá del producto. “Tenemos una cultura distinta que abarca cinco pilares: el trabajo con productores, la industria, el equipo humano, los consumidores y la innovación”, subrayó Benítez. El vínculo con los productores es cercano y personalizado; la industria está orientada a la excelencia; el equipo está conformado por jóvenes con ideas frescas, y la relación con el consumidor apunta a ofrecer una experiencia auténtica. La innovación, por su parte, se refleja tanto en los procesos como en la creación de nuevos productos, como las bebidas enlatadas a base de yerba mate que ya se venden en Estados Unidos con tres sabores distintos.

En cuanto a tecnología, si bien las herramientas utilizadas son desarrolladas localmente, los ajustes en la maquinaria para lograr la molienda deseada muestran un compromiso con la calidad que nace desde el diseño del proceso.

La campaña de lanzamiento en Paraguay se denomina “Cultura Katú” y busca transmitir esa nueva forma de entender la yerba mate, no solo como una bebida tradicional, sino como un vehículo de identidad, innovación y conexión entre campo, industria y consumidor. Con una estética cuidada y una narrativa clara, Katú apunta a conquistar a un público joven, curioso y dispuesto a probar algo distinto, tanto en Paraguay como en el resto del mundo.

Tu opinión enriquece este artículo:

Hernán Streber: “Queremos una industria cada vez más fuerte, más robusta y preparada para responder a cualquier necesidad sanitaria”

(Por MV) El sector farmacéutico atraviesa una etapa de crecimiento sostenido, impulsada tanto por una mayor demanda local como por el fortalecimiento de la capacidad productiva y las exportaciones. Hernán Streber asumió recientemente la presidencia de la Cámara de la Industria Química Farmacéutica del Paraguay (Cifarma), desde donde apunta a continuar fortaleciendo la industria nacional y avanzar hacia mercados internacionales más exigentes.

Giuliana Scavone: “El nuevo local en Distrito Perseverancia combinará nuestras líneas tradicionales y nuevos productos"

(Por BR) El consumo de productos saludables se instala cada vez con más fuerza en la mesa de los paraguayos, dejando atrás la idea de que comer sano significa necesariamente estar a dieta. En los últimos años, el mercado experimentó un crecimiento importante impulsado por nuevas marcas, eventos especializados y una conversación cada vez más amplia alrededor del bienestar y la alimentación consciente.

Plan Nacional de Desarrollo 2050: ¿por qué se habla de mayor articulación con el sector privado y de reformas desafiantes?

Nuestro país avanza hacia una mayor exposición internacional. El crecimiento de la inversión extranjera, el avance exportador, la mejora de la imagen país y la obtención del segundo grado de inversión empiezan a modificar la conversación sobre el futuro económico. Detrás de esos indicadores aparece el desafío de cómo transformar ese crecimiento en un proceso sostenido de desarrollo a largo plazo.

El proyecto de € 100 millones que se hundió y la lección que deja para quienes invierten en el país

(Por NL) Paraguay se consolidó en los últimos años como uno de los destinos elegidos por inversores extranjeros y nacionales que buscan desarrollar proyectos, adquirir tierras o resguardar su patrimonio. Sin embargo, cuando las bases jurídicas no están bien construidas desde el inicio, incluso los emprendimientos más ambiciosos pueden terminar envueltos en largos litigios y pérdidas millonarias.