El barro hecho fe: el legado de Eduardo Giménez, artesano de la Virgen de Caacupé en Areguá
(Por BR) Areguá es una ciudad caracterizada por el trabajo a mano, la preparación del barro que luego se convierte en escultura, cerámica, tal vez un adorno, o una taza café que nos remonta a esa ciudad mágica lleno de historia y de arte. Y es así que, entre sus casonas antiguas, las calles adoquinadas, y la gran iglesia al pie de la arribada, se encuentra la historia de Don Eduardo Giménez Franco de 63 años, quien junto a su familia lleva 35 años trabajando en la elaboración de la Virgen de Caacupé.
(Por BR) Areguá es una ciudad caracterizada por el trabajo a mano, la preparación del barro que luego se convierte en escultura, cerámica, tal vez un adorno, o una taza café que nos remonta a esa ciudad mágica lleno de historia y de arte. Y es así que, entre sus casonas antiguas, las calles adoquinadas, y la gran iglesia al pie de la arribada, se encuentra la historia de Don Eduardo Giménez Franco de 63 años, quien junto a su familia lleva 35 años trabajando en la elaboración de la Virgen de Caacupé.