Esta es una clara señal de que la demanda por destinos europeos sigue siendo robusta, adaptándose a los nuevos comportamientos y expectativas de los viajeros. Según el informe más reciente de la Comisión Europea de Turismo (CET), las llegadas de turistas extranjeros aumentaron un 6,3% en comparación con 2019, y un 6,7% respecto a 2023.
Las pernoctaciones también mostraron un crecimiento significativo del 5,9% frente a 2019. Esto refleja un aumento en la cantidad de turistas que visitan Europa y un cambio en los patrones de consumo, con los viajeros buscando mayor valor por su dinero, especialmente en temporadas fuera de los picos turísticos.
Uno de los aspectos más destacados de este informe es la consolidación del turismo durante la temporada media. Tradicionalmente, los meses de verano acaparaban la mayor parte de las visitas a Europa, pero en los últimos años se observó un cambio de tendencia. Los viajeros están cada vez más inclinados a planificar sus vacaciones fuera de los meses más calurosos, buscando destinos que ofrezcan una excelente relación calidad-precio.
Este cambio fue impulsado, en parte, por la inflación de los costos de los servicios turísticos, lo que llevó a los consumidores a optar por escapadas más cortas y económicas. La temporada media, que ofrece precios más accesibles, fue una opción atractiva para quienes desean evitar la multitud y al mismo tiempo disfrutar de una experiencia turística rica.
Si bien el sur de Europa sigue siendo popular, algunos destinos del Mediterráneo, como Portugal, Grecia y Serbia, registraron una desaceleración en el crecimiento de visitantes durante el último trimestre de 2024. Sin embargo, estos países siguen mostrando cifras superiores a las de 2019, lo que indica que la demanda sigue siendo alta, aunque con un ritmo de crecimiento más moderado.
Por otro lado, Islandia emergió como uno de los destinos más dinámicos, con un crecimiento del 14% en las llegadas de turistas en comparación con 2019. Este auge fue impulsado principalmente por la popularidad de la aurora boreal, fenómeno natural que atrajo a miles de viajeros, especialmente de mercados como Alemania, Italia y el Reino Unido.
Los fenómenos meteorológicos extremos, como tormentas y nevadas, tuvieron un impacto negativo en los viajes hacia Europa, con retrasos y cancelaciones de vuelos afectando a grandes centros turísticos como Francia, Alemania y España. No obstante, estos contratiempos no impidieron que la demanda general se mantenga estable.
Por otro lado, el turismo de larga distancia sigue rezagado. Las llegadas desde China, por ejemplo, permanecen un 39,6% por debajo de los niveles de 2019, debido en gran medida a restricciones de visado y una conectividad aérea limitada. No obstante, los viajeros provenientes de Estados Unidos impulsaron la demanda de manera significativa, destacando países como Turquía, Portugal y Lituania, que experimentaron aumentos importantes en las llegadas.
El presidente de la Comisión Europea de Turismo, Miguel Sanz, destacó que, para mantener el impulso, será esencial seguir invirtiendo en ofertas diversificadas y en una distribución más equilibrada de la demanda a lo largo del año.
“El turismo europeo demostró una notable resiliencia y las tendencias, como la preferencia por los viajes fuera de temporada, nos muestran un camino positivo hacia el futuro”. En este sentido, la innovación en los servicios turísticos y la mejora en la calidad de la oferta serán claves para asegurar la competitividad y el crecimiento del sector en el futuro cercano.
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