“Anteriormente era como algo que estaba de moda: el tema de implementar CRM e IA. Hoy día es una necesidad tener herramientas tecnológicas”, aseguró Aldo Aveiro, director de Codewise Paraguay. Explicó que el CRM se ha vuelto obligatorio para diferenciarse de la competencia y gestionar de manera efectiva a los clientes, incluso para empresas pequeñas y medianas.
Aveiro destacó que los requerimientos de las empresas al buscar soluciones tecnológicas también han cambiado. “Hoy veo que hay muchas empresas que salen a buscar herramientas con requerimientos más claros. Antes ni siquiera sabían lo que querían; hoy ya hacen un ejercicio concreto de lo que necesitan”. Esto demuestra un nivel creciente de madurez en la planificación tecnológica.
En cuanto a la inteligencia artificial, el director indicó que todavía existe un conocimiento bajo y expectativas poco claras. “En IA todavía estamos como antes: la empresa tiene conocimiento limitado. Quieren implementar, pero no saben exactamente para qué”, señaló. La tendencia actual se centra en tareas básicas como traducción de reuniones y recomendaciones simples basadas en datos.
El papel del CRM inteligente, según Aveiro, es central para guiar a las empresas en la adopción de IA. “Juega un papel clave porque automatiza procesos operativos y permite analizar toda la información del cliente en una única plataforma. La IA funciona cuando se le provee de datos para generar resúmenes y recomendaciones que apoyen la estrategia”, explicó.
Entre los principales obstáculos para implementar tecnología avanzada, Aveiro mencionó la barrera cultural. “La gente que debe consumir y alimentar la información está muy acostumbrada a hacer su trabajo de cierta manera. Ante la menor duda, culpan a la herramienta de que no funciona, cuando el verdadero desafío es cambiar la cultura organizacional”.
Respecto al talento requerido para estas transformaciones, el ejecutivo enfatizó la necesidad de perfiles analíticos y estratégicos. “El perfil que se impone es el que sabe consumir información, analizarla y definir estrategias. No se trata de pasar tiempo en tareas operativas, sino en cerrar un ciclo constante de análisis y ajuste estratégico”.
Finalmente, Aveiro aconsejó a las empresas definir objetivos claros antes de implementar tecnología avanzada. “Tener CRM o IA sin un objetivo definido no sirve de mucho. Es fundamental saber para qué se implementa, qué se busca lograr y cómo medir el éxito. Sin claridad, cualquier tecnología es solo un gasto más”.
El informe de Deloitte refuerza esta visión: aunque la adopción de IA crece rápidamente, solo un 34% de las empresas logra reinventar su negocio. La brecha entre la estrategia y la capacidad operativa resalta que, más allá de la moda tecnológica, el verdadero valor está en cómo las empresas integran y utilizan la tecnología para transformar procesos y experiencias de cliente.
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