Paraguay será el segundo país con mayor crecimiento del PIB en América Latina en 2025  (y la industria estima crecer 5%)

(Por BR) La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) proyecta que la economía regional se expandirá un 2,4% en 2025. En este contexto, Paraguay se posiciona como el segundo país con mayor avance en su PIB, con una estimación de crecimiento del 3,9%. Argentina lidera la lista con una perspectiva de incremento de 4,3%.

Según los datos del organismo, detrás de Paraguay se ubican Costa Rica (3,8%), Guatemala (3,5%), Nicaragua (3,3%), Honduras (3,2%) y Panamá (3,1%).

Al respecto, Enrique Duarte, presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP)  aseguró que Paraguay tiene una posición privilegiada gracias a su estabilidad macroeconómica, su energía limpia y abundante; y una fuerza laboral joven en crecimiento. Para mantener y potenciar este desarrollo, es fundamental priorizar políticas públicas que fomenten la inversión en infraestructura, educación, tecnología e institucionalidad.

“Por ejemplo, avanzar en proyectos como la construcción de la Ruta Bioceánica, que conecta Paraguay con puertos en Brasil y Chile, será clave para mejorar nuestra competitividad logística. En educación, programas como el fortalecimiento de la formación técnica en áreas como la mecatrónica o la automatización industrial pueden preparar mejor a nuestra juventud para los empleos del futuro”, dijo Duarte.

Asimismo, explicó que otro de los factores estratégicos sería aprovechar la energía renovable, “Paraguay tiene el potencial de ser líder regional en industrias electrointensivas, pero que generen empleo o altos ingresos fiscales, de nada sirve no generar empleos ni ingresos tributarios; a la fotografía de hoy, estamos consumiendo aceleradamente nuestro excedente energético, especialmente en el sector residencial, lo que nos obliga a planificar con urgencia acciones e inversiones que prioricen el uso eficiente y productivo de esta energía, así como una importante diversificación en la producción industrial manufacturera”, comentó.  

Además, la reciente mejora en la calificación crediticia del país es una oportunidad para atraer inversión extranjera directa, especialmente en zonas como Villeta o Alto Paraná, donde ya se están desarrollando parques industriales y proyectos logísticos. Estos esfuerzos deben garantizar que el crecimiento sea inclusivo, llegando también a las mipymes y sectores emergentes como la economía circular y las energías renovables.

En cuanto al sector industrial se refiere, Nikolaus Osiw, director de inteligencia competitiva de la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex),  proyecta un crecimiento del sector 3,9% de acuerdo al reciente informe de anexo estadísticos publicado por el Banco Central del Paraguay (BCP).

Igualmente, Duarte mencionó que, “según nuestras estimaciones desde la UIP, esperamos un crecimiento del sector cercano al 5% para 2025, gracias a nuevas inversiones, mayor acceso a mercados internacionales y el fortalecimiento de la producción local. El crecimiento de la industria estará por encima de la tasa de crecimiento del PIB, sin embargo, nuestro anhelo es superar el 7 y 8% en el mediano y largo plazo; pero para alcanzar esta meta, necesitamos trabajar en solucionar desafíos estructurales, como el financiamiento a tasas más competitivas para las empresas industriales, trabajar más en educación (a fin de mejorar productividad industrial) y mejorar la seguridad jurídica.”

En cuanto a los desafíos, se encuentra la de enfrentar la dependencia de sectores tradicionales como la agricultura y la ganadería, un reto para el país, que busca consolidarse como una economía moderna y diversificada. Este proceso implica adoptar estrategias enfocadas en la industrialización, la innovación y la expansión de sectores emergentes.

“Paraguay tiene una oportunidad única para convertir sus materias primas en productos de mayor valor agregado. Por ejemplo, transformar la soja en alimentos procesados y/o bioenergía, el algodón en textiles y muebles de alta calidad a partir de nuestra madera” refirió.

Desde la óptica de Nikolaus Osiw se encuentra “acelerar los procesos relacionados con inversiones y exportaciones para facilitar los negocios, garantizar la navegabilidad, incluso en tiempos de bajante, con iniciativas como la provisión de una draga por Japón y la eliminación de pasos críticos, apoyar a las Mipymes -actualmente subrepresentadas-, mediante iniciativas lideradas por el MIC y Rediex para fortalecer su capacidad exportadora, reducir la dependencia de mercados tradicionales, como el ruso en el sector cárnico, abriendo nuevas oportunidades en Canadá y otros destinos”.

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