Subsidio para empresas que generen nuevos empleos: ¿es replicable el modelo colombiano?

En Colombia el Gobierno puso en marcha en el 2021 un plan de subsidios para las empresas que generarán nuevos empleos. Y si bien en Paraguay las subvenciones estatales no son extrañas, no se tiene un programa como el de los colombianos ¿Se puede replicar una medida similar en el país?

El plan colombiano consiste en la entrega de ayudas económicas a empleadores que amplían sus nóminas con nuevo personal. El incentivo no solo busca promover la generación de puestos de trabajo, sino también apoyar a los sectores económicos afectados por la pandemia a través de una transferencia monetaria mensual, un porcentaje del salario mínimo, dirigida a empresas que vincularon a empleados adicionales a partir de marzo del 2021.

Quizás te interese leer:

¿Es esta una opción viable en Paraguay? “El subsidio está mal visto, lo que tiene que haber son incentivos fiscales, no subsidios que generan resistencia en la gente” afirmó el economista Jorge Vergara. El profesional recordó que en su momento Arnoldo Wiens había presentado una propuesta de exoneración impositiva para las compañías que promovieran el primer empleo, iniciativa que no prosperó.

Hugo Royg, de Mentu, señaló que en Paraguay el subsidio se considera normalmente “como algo negativo, y no necesariamente es así; todos los países subsidian diferentes actividades y acciones y en nuestro país hay mucha experiencia en subsidios, normalmente sociales, pero también hay subsidios económicos para pymes y empresas grandes, algunos más exitosos que otros”.

Crear puestos laborales o mantenerlos siempre es un desafío para cualquier gobierno. La última Encuesta Permanente de Hogares del Instituto Nacional de Estadística (INE) informa que la tasa de desocupación laboral en el país pasó de 6,8% a 5,7%, comparando el último cuatrimestre del 2021 con el del 2022, lo que significa que 44.595 personas consiguieron ocupación.

Royg resaltó la experiencia de Alemania, donde había subvenciones para las empresas que no despedían durante la pandemia. “En vez de subsidiar a las personas fuera del trabajo las subsidiaba dentro. El subsidio no es necesariamente malo, porque puede compensar un efecto negativo generando un incentivo para tornar positivo o productivo hacer algo”, agregó.

Pero un subsidio es bueno cuando está inscripto en el marco de una estrategia de desarrollo, alertó el experto. “El subsidio a emprendedores, a empresas que empiezan un nuevo proyecto, es interesante, pero hay que ser cuidadoso para no financiar ideas alocadas. Lo ideal es generar condiciones en el mercado para que se creen empleos de calidad. Podés crear un subsidio para generar empleos, pero si el proyecto no tiene continuidad y no es sostenible, ese empleo se destruye”, recalcó.

Tu opinión enriquece este artículo:

¿Tu jefe puede escribirte por WhatsApp fuera del horario laboral? Lo que dice la legislación paraguaya

(Por NL) Hace algunos años, la forma de trabajar dio un giro radical con el avance de la tecnología, el uso masivo de WhatsApp y la instalación del home office, factores que hicieron que la línea entre el horario laboral y la vida privada sea cada vez más difusa. La pregunta es: ¿puede un empleador enviar mensajes a cualquier hora? ¿Existe la obligación de responder? ¿Qué ocurre con los grupos de WhatsApp del trabajo? Para entender las implicancias del tema, InfoNegocios conversó con Rodrigo Roa, abogado especialista en Derecho Laboral, quien explicó qué establece la legislación paraguaya sobre el derecho a la desconexión y cuáles son los principales desafíos que plantean las nuevas formas de trabajo.

Gustavo Giménez: “Para el segundo semestre trabajamos en el lanzamiento de una TC mipyme para acompañar los procesos de formalización”

(Por MV) Las micro, pequeñas y medianas empresas son uno de los pilares más importantes de nuestra economía. Unas 420.109 mipymes operaron en el país durante 2024. Pero su relevancia no solo se mide por la cantidad de unidades económicas activas, sino también por su rol en la generación de empleo y en el movimiento diario del comercio, los servicios y la industria. No obstante, el sector sigue arrastrando uno de sus mayores desafíos históricos: avanzar hacia una formalización más simple, accesible y sostenible.