Producción nacional: La Clemencia proyecta su crecimiento en la moda, de fabricante a marca propia

(Por BR) La Clemencia, marca de ropa paraguaya, empezó a marcar sus primeros trazos entre 2012 y 2013. Su propietaria, Karen González, comentó que inicialmente se enfocaron en prendas de verano; sin embargo, al tratarse de un rubro estacional, comenzaron a migrar hacia la creación de un estilo propio.

“Iniciamos en San Lorenzo, luego viajamos al exterior, a Grecia, por un tiempo, y volvimos otra vez con mucho trabajo. Antes realizábamos trajes de baño, pero como es algo temporal, decidimos hacer algo más casual, que se use todos los días: camisas para la oficina, para salir, vestidos, pantalones. Nos expandimos un poquito más y lanzamos una línea de noche”, contó Karen.

Este proceso de transición implicó un cambio en la producción y en la construcción de una identidad más amplia y flexible. Actualmente, La Clemencia trabaja con una segmentación que abarca desde adolescentes hasta mujeres adultas, con estilos que responden tanto a tendencias como a prendas clásicas.

“Contamos con 17 máquinas industriales y actualmente trabajamos con 12 operarios. Tenemos una producción bastante amplia; por ejemplo, en diciembre entregábamos entre mil y dos mil prendas semanales”, comentó González. A esto se suman talleres externos que apoyan en momentos de mayor demanda.

Una parte importante de su trabajo está destinada a la fabricación para otras tiendas y marcas nacionales, lo que le permitió sostener y expandir su operación. “Nos dedicamos al mayorista y trabajamos para varias marcas nacionales”, señaló González.

“Muchas veces los diseños son míos, la producción es mía, pero se venden bajo otras marcas”, agregó. Esta situación llevó a la emprendedora a replantear el rumbo del negocio. Hoy, uno de los principales objetivos es fortalecer La Clemencia como marca propia, tanto en el segmento mayorista como minorista.

En ese sentido, la firma proyecta potenciar su presencia en el mercado local, apostando a que más consumidores y emprendedores opten por productos nacionales. “La idea es que no tengamos que traer de afuera, sino que podamos adquirir acá”, afirmó González.

La propuesta de valor de La Clemencia también se apoya en su proceso integral de producción. Desde el diseño hasta la confección final, todo se realiza en su taller. “Nos encargamos de todo: diseño, moldería, corte, confección y entrega. Trabajamos con una importadora directa de Europa y de los Estados Unidos que nos provee de rollos exclusivos”, detalló.

La marca innova constantemente de acuerdo con las tendencias internacionales, tanto europeas como latinoamericanas —especialmente de Argentina y Brasil—, pero adaptándolas al contexto local. “Siempre miramos lo que se usa y lo adaptamos a lo que la gente pide”, dijo.

En cuanto a tendencias actuales, González mencionó el auge de los tonos tierra, como marrones, terracota y verde oliva, así como el clásico blanco y negro. También destacan elementos como flecos, cuellos altos y el siempre vigente animal print. A pesar de los cambios estacionales, los vestidos siguen siendo una prenda que no pasa de moda dentro de la propuesta, por su versatilidad y permanencia en el tiempo.

Tras haber iniciado en San Lorenzo, donde construyeron una base sólida de clientas, hoy La Clemencia opera desde Lambaré, aunque no descarta volver a conectar con ese público inicial. “Mucha gente nos conoció ahí, y queremos retomar eso”, comentó González.

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