Cuatro comidas súper raras, ¿Te animás a probarlas?

(Por Nora Vega - @noriveg) Hoy día el mundo gastronómico es tan amplio, tan competitivo y tan creativo, que los chefs, dueños de famosos restaurantes y marcas internacionales, hacen de todo para llamar la atención; y lo han logrado. Algunas comidas son exóticas y hasta inauditas para los occidentales, pero son consideradas manjares tradicionales dentro de la cultura de otros países.

A continuación, cuatro extravagantes platos que serán motivo de charla y discusión:

Hamburguesa de rana

Comer una hamburguesa de carne, pollo, pescado o salmón, es normal, pero ¿te imaginás una de rana? En la cafetería del museo Orbi de Yokohama, Japón, hace unos pocos días, se presentó una comida que está causando sensación y parece que ya se convirtió es una de las favoritas entre los amantes de la comida rápida.

Los aventureros chefs incluyeron en su carta esta curiosa hamburguesa temática de edición limitada. El motivo es la celebración de una exposición sobre insectos, batracios y bichos venenosos varios. Frog Burger es el nombre con la que ha bautizado a la hamburguesa compuesta por batracio (un vertebrado de sangre fría) rebozado, además de lechuga, salsa chile y salsa de soja con sabor a pollo. Todo por unos 1000 yenes, unos G. 40.000. Nada caro para ser tan raro.

Sannakji (pulpo vivo)

Es un plato característico de la gastronomía de Corea, considerado un exquisito manjar.  Consiste en un pulpo pequeño vivo que se corta en trozos pequeños y se sirve inmediatamente, normalmente condimentado levemente con sésamo y aceite de sésamo.

Debido a que las ventosas de los trozos de los tentáculos siguen activos cuando el plato se sirve, se debe tener especial cuidado cuando se come Sannakji, ya que estos trozos pueden adherirse a la boca o la garganta. Esto también puede suponer riesgo de asfixia para los que no saben comer, particularmente si se intoxican. Adelante a los más atrevidos, ¡el pulpo está vivo!

Arañas fritas

Si estás en Camboya, no hay mejor bocadito que comer una buena tarántula, el manjar más apreciado entre todo el abanico de insectos e invertebrados que disfrutan los camboyanos. Las arañas se crían en agujeros del suelo en pueblos al norte de la ciudad de Skuon o se cazan en los bosques cercanos. Tienen el tamaño aproximado de la palma de una mano humana y para comerlas se fríen en aceite.

Los comerciantes venden las tarántulas, fritas con ajo y hierbas, amontonadas en bandejas de madera. De hecho, el pueblo de Skuon, se encuentra estratégicamente ubicado y muchos viajeros se detienen a comer los tan exóticos insectos, camino a los famosos templos milenarios de Angkor, Laos y Phnom Penh. Una experiencia asombrosa. Al menos estos están cocinados.


Sopa de nido de pájaro

Es una sopa considerada como delicatesen en la cocina china. El nombre proviene de los pájaros vencejos, que son de los pocos que elaboran los nidos con texturas únicas que permiten ser comestibles. Se dice que, los nidos capturados de algunas especies, hacen incrementar la libido, mejoran la voz, alivian el asma y favorecen al sistema inmunitario. Una receta común se realiza disolviendo el nido en leche de almendras, consiguiendo de esta manera una sopa dulce.

Estos nidos se han consumido tradicionalmente en China durante los últimos 400 años, generalmente en forma de sopa. Hong Kong y los Estados Unidos, son los principales importadores de este manjar. En Paraguay resulta algo insólito, pero en occidente, la gente adinerada está dispuesta a pagar cantidades desorbitadas para saborear estos manjares. En Hong Kong, un plato de sopa de nido de pájaro puede costar hasta USD 100 o G. 480.000. Increíble.

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