Diego Puentes, presidente de la Federación Paraguaya de Madereros (Fepama), explicó que distintas comitivas empresariales están evaluando el potencial del mercado local. Entre ellas se destacan compañías japonesas vinculadas a la distribución de materiales y a la construcción, que buscan abastecerse de madera paraguaya para proyectos de edificación y refacción en su país.
“Estos empresarios japoneses son industrias de distribución de productos de construcción y constructoras. Lo que están buscando es madera de ingeniería para construcción y refacción”, señaló. Este tipo de producto, cada vez más utilizado en la construcción moderna, representa una oportunidad para el desarrollo de una mayor industrialización local.
Actualmente, la operación está supeditada a la aprobación del organismo técnico japonés equivalente al INTN, que debe autorizar la importación de madera paraguaya. Una vez habilitado el proceso, las empresas podrían adquirir tanto productos terminados como materia prima para realizar procesos industriales en destino.
Aunque aún no se definieron volúmenes concretos, desde el sector consideran que el potencial es relevante. Las compañías interesadas ya importan madera desde Canadá, Brasil y Estados Unidos, por lo que la logística y los costos de transporte ya forman parte de su estructura comercial. En ese contexto, Paraguay aparece como una alternativa competitiva.
“El costo es un factor importante, pero también asegurar la provisión en el tiempo. Ellos ven que hay mucha madera acá y que en el futuro podrían incluso invertir en activos forestales en Paraguay”, explicó Puentes. La velocidad de crecimiento de las plantaciones locales es otro elemento clave, ya que permite ciclos productivos más cortos que en otros países.
Además del interés japonés, el sector forestal paraguayo recibe consultas de empresarios de distintos mercados. Según Fepama, los inversores brasileños continúan siendo los más activos, seguidos por estadounidenses y europeos, especialmente del Reino Unido. Estas visitas, en su mayoría exploratorias, buscan evaluar disponibilidad de materia prima, costos de producción y oportunidades industriales.
“Hay muchos empresarios estudiando las posibilidades. Mayormente brasileños, pero también hemos recibido estadounidenses e ingleses interesados en el desarrollo forestal”, indicó el titular del gremio. Aunque aún no hay proyecciones concretas de cierre de acuerdos en el corto plazo, el flujo de consultas refleja un creciente posicionamiento del país dentro del mapa forestal regional.
En paralelo, el sector trabaja en la expansión de la base productiva. La meta planteada es alcanzar 400.000 hectáreas de eucalipto plantadas. Para lograr ese objetivo, este año deberían sembrarse entre 50.000 y 60.000 hectáreas adicionales, lo que permitiría asegurar materia prima para futuros proyectos industriales.
“El objetivo es tener la mayor cantidad de materia prima para que en los próximos años podamos tener proyectos industriales importantes”, subrayó Puentes. La estrategia apunta a consolidar una cadena de valor más integrada, que no solo exporte madera como materia prima, sino también productos con mayor valor agregado.
El crecimiento de las plantaciones y el interés de inversores externos podrían acelerar la instalación de industrias vinculadas a la transformación de la madera, como tableros, madera estructural y soluciones constructivas. Este proceso permitiría generar empleo, ampliar exportaciones y dinamizar economías regionales.
Con costos competitivos, disponibilidad de tierras y ciclos productivos más rápidos, Paraguay busca posicionarse como un nuevo jugador en el negocio global de la madera. Mientras tanto, el interés internacional continúa creciendo y el sector forestal avanza en su objetivo de ampliar la base productiva para sostener una eventual expansión industrial.
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