La firma se encargó de la “arquitectura interior” de las oficinas, es decir, las paredes livianas que organizan los distintos ambientes dentro de los edificios públicos. El contrato consiste en la provisión e instalación de sistemas de divisorias modulares para oficinas abiertas, despachos administrativos, salas de reuniones y áreas de atención al público. En total, la intervención se realizó en tres torres del complejo gubernamental, según representantes de Mobiliarte.
El sistema instalado se basa en estructuras de aluminio con diferentes tipos de cerramiento, combinando paneles de MDF revestidos en distintos acabados y superficies vidriadas. Esta solución permite dividir los espacios sin recurrir a obra civil tradicional, manteniendo flexibilidad en la organización interna de las oficinas.
Uno de los puntos centrales del proyecto es justamente esa adaptabilidad: las divisorias pueden desmontarse y reconfigurarse según las necesidades de cada institución, lo que responde a una tendencia creciente en oficinas públicas y corporativas hacia espacios más dinámicos y abiertos.
Además, algunas áreas incorporan sectores vidriados, reforzando el control visual dentro de las oficinas.
La adjudicación se dio a través de una licitación pública, en la que Mobiliarte resultó ganadora para ejecutar esta fase del equipamiento interior. La obra forma parte del proceso de mudanza y centralización de dependencias estatales en las nuevas torres, con financiamiento de Itaipú para esta etapa.
Desde Mobiliarte explicaron a InfoNegocios que el proyecto para estos espacios de trabajo responde a una lógica de diseño más flexible, alineada con nuevas formas de organización de oficinas. En ese sentido, detallaron que las divisorias instaladas no funcionan como paredes fijas, sino como sistemas modulares y desmontables, que permiten reconfigurar los ambientes según las necesidades de cada dependencia.
Este tipo de soluciones posibilita cerrar o abrir espacios de acuerdo con el uso, combinando privacidad y amplitud en un mismo entorno. “Se pueden desmontar y reorganizar los ambientes según lo que el cliente necesite”, explicaron, destacando que el sistema permite adaptar las oficinas sin recurrir a obras civiles.
De esta manera, el proyecto introduce una lógica más dinámica en el diseño de oficinas públicas, donde los espacios dejan de ser estáticos y pasan a ser configurables en función del trabajo diario.
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