La Cámara Nacional de Comercio y Servicios de Paraguay (CNCSP) manifestó su inquietud a través de una nota enviada al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), encabezado por Claudia Centurión. En ella, advierte que la suspensión de las labores de dragado agravaría la sedimentación, lo que impediría la navegación hacia el norte del país y generaría un impacto económico negativo en el comercio exterior paraguayo.
Cada año, con el aumento del caudal del río Bermejo durante la temporada de lluvias, grandes volúmenes de agua y sedimentos son arrastrados hacia el río Paraguay, afectando la navegación. Este 2025, la crisis se intensificó debido a la extrema bajante del río Paraguay, reduciendo su capacidad de arrastre natural y agravando la sedimentación en Paso Bermejo.
Benjamín Martínez, jefe de dragado de la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP), explicó que actualmente la navegación en la zona solo es posible gracias al reciente aumento del nivel del río Paraguay en 60 centímetros. Sin embargo, alertó que la acumulación de sedimentos sigue siendo crítica y que la continuidad de las tareas de dragado es esencial para evitar bloqueos en el tráfico fluvial.
El impacto en el comercio y la industria
Las dificultades en la navegabilidad provocaron retrasos significativos en la llegada de materias primas para diversas industrias. La Cámara Paraguaya del Acero (CAPAC) denunció que la crisis en Paso Bermejo dejó retenidas 480 barcazas, afectando el suministro de insumos para la producción.
En un comunicado, la CAPAC informó que “el tramo KM 1320-1322 está cerrado para dragado y se da prioridad al paso de insumos esenciales”. Además, señaló que las autoridades implementaron medidas para regular el paso de embarcaciones, priorizando productos de primera necesidad como combustibles y alimentos.
Martínez aclaró que el dragado no fue suspendido definitivamente, sino que se establecieron pausas estratégicas para permitir el paso de convoyes y evitar la saturación de embarcaciones en la zona, medida que permitió que el flujo de tránsito mejorara en los últimos días: mientras que la semana pasada solo se lograban franquear 10 a 14 barcazas por jornada, en los últimos días lograron pasar hasta 126 barcazas en un solo día.
El funcionario detalló que actualmente hay 50 remolcadores y 498 barcazas esperando su turno para atravesar el paso. La prioridad se dio a convoyes con menor calado, permitiendo la salida de productos esenciales antes de reanudar el dragado.
Según estimaciones del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos, la crisis en el Paso Bermejo podría prolongarse al menos 10 días más, con la estabilización del canal esperado para mayo. Durante este período, se prevé que el río Bermejo continúe descargando altos volúmenes de agua y sedimentos, manteniendo la presión sobre el sistema de navegación.
A pesar de la difícil situación, Martínez destacó la coordinación entre el sector público y privado para minimizar el impacto de la crisis. “Este trabajo conjunto entre la ANNP, la Prefectura, el MOPC y el sector privado permitieron que, a pesar de las dificultades, la navegación no se haya interrumpido completamente”, señaló.
No obstante, persiste la necesidad de mantener un esfuerzo constante en el dragado para evitar futuras interrupciones. La CNCSP insiste en que la continuidad de estos trabajos es vital para garantizar la operatividad del comercio exterior y evitar sobrecostos adicionales en un contexto económico ya desafiante para Paraguay.
Con la llegada del invierno y la disminución del caudal del río Bermejo, se espera que la situación mejore. Sin embargo, el episodio deja en evidencia la vulnerabilidad de nuestro tráfico fluvial y la importancia de contar con estrategias de mantenimiento preventivo en puntos clave como Paso Bermejo.
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