Las PYMES son un actor clave del entramado social

(Por Paola Delbosco - “Integrity Project” de Kimberly-Clark)

La construcción de un mundo más humano es sin duda responsabilidad de todos. Pero más lo es de aquellas estructuras que tienen el poder de influir en la actividad de las personas para el qué y el cómo de esa construcción.

La mala noticia es que recién empezamos a tomar conciencia real de esta responsabilidad personal y colectiva; nos cuesta salir tanto del individualismo como del uso indiscriminado de los recursos, todavía en pos de una idea de desarrollo que ignora nuestros otros compromisos como comunidad.

La buena noticia es que ya vemos con más claridad que la ética no es simplemente cuestión de buena o mala actitud de las personas singularmente tomadas, sino que es también efecto de la creación de ámbitos propicios a la conducta ética. Aquí es exactamente donde entra en juego el extraordinario papel de las PYMES, las cuales se constituyen como un actor clave del entramado social, ya que son quienes generan la mayor parte de los puestos de trabajo.

Hace un poco más de treinta años que el concepto de responsabilidad social de las empresas - en sus distintas siglas: RSE (responsabilidad social de la empresa), CSC (corporate social citizenship), CSP (corporate social performance) y otras - empezó a invadir las vidrieras de los libros de marketing y a ser el tema casi obligado de charlas y conferencias para empresarios: eso fue realmente un despertar. Sin embargo, todavía faltaba un giro en el sentido de la responsabilidad social de las empresas. Se trataba de entender que la RSE no podía limitarse a ser el costo del permiso social a operar en un determinado lugar, o la compensación de los eventuales daños producidos en los recursos y en el hábitat a través de las operaciones. La RSE debía ser- según propusieron Kramer y Porter (2011)- el ámbito de la creación del valor compartido entre todas las fuerzas vivas de la sociedad. Esta propuesta, que ya tomó vuelo propio, ha cambiado el sentido de la responsabilidad social empresarial, que ya se ve como una instancia de cooperación para edificar una comunidad próspera y sustentable.

En este contexto, las PYMES, más allá de su tamaño y sector, se ven impulsadas a desarrollar estrategias para contribuir en la construcción de relaciones sólidas con sus grupos de interés, no sólo desde el ámbito económico, sino también el social y el medioambiental. Y por otra parte, al estar ubicadas dentro de la cadena de valor como proveedoras de grandes empresas, se ven cada vez más requeridas a responder a las necesidades y exigencias del mercado en cuanto al desarrollo de políticas y prácticas de RSE.

Por eso tienen un papel extraordinario si se toman en serio su poder sobre sus colaboradores: una PYME, bien llevada y consciente de su cometido social, junto con el económico, puede crear para las personas que trabajan en ella un espacio de crecimiento humano difícil de obtener en otras estructuras. Se puede decir que representa la instancia de educación para adultos que compensa y completa las etapas de la educación formal.

Además es, sin duda, un espacio muy aprovechable para el aprendizaje de la convivencia y de la aceptación de la diversidad, dado que el trabajo en común une a los diferentes talentos a la luz del buen resultado, y por eso, pese a lo difícil que es al comienzo armonizar estilos distintos, nos enseña a reconocer los aportes específicos de cada uno.

¿Cómo se manifiesta concretamente la decisión de una PYME a querer ser un aporte fundamental para el desarrollo sustentable de una comunidad? Generalmente a través de los valores consignados en la misión de la empresa, que son una síntesis de las buenas conductas que la organización promueve, y quiere promover, desde su interior hacia la sociedad.

Porque no hay ética en la empresa si no es a través de personas que actúen éticamente, y para eso es clave contar con un entorno que permita, promueva y reconozca las acciones inspiradas y realizadas a la luz de valores.

Cabe recordar aquí la imperiosa necesidad de que este compromiso hacia los valores empiece en el nivel directivo, de donde se irradia el mensaje al resto de la organización. Por ejemplo, “Integrity Project” que realiza Kimberly-Clark es un claro ejemplo de cómo capacitar a proveedores y clientes PYME en materia de ética y valores en la empresa.

Algunos valores promovidos desde la empresa impactan en el estilo de trabajo y en las personas. Tomemos como ejemplo el valor de la excelencia: lo que sugiere es que los colaboradores vean como posible y deseable su crecimiento, y esto redunda en beneficio tanto de cada uno de ellos como de toda la comunidad. Por otra parte, el compromiso ético y la responsabilidad marcan el modo en que las personas y las organizaciones quieren estar presentes en la comunidad: cuidando los derechos humanos, cuidando el medio ambiente, evitando ventajas indebidas. Finalmente, el que así actúa, puede ser que alguna vez se equivoque, pero cuando la transparencia es su estilo, permitirá y deseará ser auditado, para que desde afuera se indiquen los errores y las oportunidades de mejora.

Caminar juntos empresas, instituciones y personas es el recurso del que disponemos todos para fomentar un desarrollo no reñido con la integridad ética y el cuidado de la casa común, que -como dicen algunos- solo hemos tomado en préstamo de nuestros hijos y nietos, a quienes debemos entregarla en óptimas condiciones, y si es posible mejorada.

Tu opinión enriquece este artículo:

Grupo español anuncia planta de fertilizantes verdes en Villeta con inversión estimada de US$ 445 millones

La empresa española Novargi Group eligió Paraguay para desarrollar en Villeta una planta de fertilizantes verdes con una inversión estimada de US$ 445 millones, según anunció el Ministerio de Industria y Comercio (MIC). El proyecto contempla dos fases de ejecución y busca producir fertilizantes a partir de energía e hidrógeno verde, en línea con la transición hacia procesos industriales más sostenibles.

Más mujeres en puestos estratégicos: una oportunidad para potenciar la economía paraguaya

En Paraguay, las mujeres enfrentan desafíos adicionales al momento de asumir cargos de liderazgo y emprender, a pesar de los avances en igualdad y desarrollo económico. Así lo explica Ana Iris Maidana Viedma, presidenta de la Asociación Paraguaya de Empresarias, Ejecutivas y Profesionales (APEP), quien asegura que aún persisten barreras culturales y estructurales que hacen que el camino femenino sea más exigente.

Javier Viveros: “Buscamos pasar a una economía que transforma, industrializa, incorpora tecnología y genera valor agregado”

(Por MV) El Ministerio de Industria y Comercio (MIC) trabaja en el diseño del Plan Nacional de Industria, una política pública que apunta a transformar estructuralmente la economía paraguaya mediante mayor productividad, financiamiento competitivo y generación de valor agregado. En conversación con InfoNegocios, el viceministro de Industria, Javier Viveros, explicó los ejes de esta estrategia, que el Gobierno presenta como el punto de partida de una revolución industrial orientada a diversificar la matriz productiva y fortalecer a las mipymes.

Desdolarizar la deuda: cómo este cambio podría redefinir el perfil financiero del país

Días atrás, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) emitió bonos soberanos en guaraníes por el equivalente a US$ 1.000 millones, una operación que fue destacada no solo por la alta demanda registrada, sino también por el paso que representa en el proceso de desdolarización de la deuda pública. Los exministros de Hacienda Germán Rojas y César Barreto coincidieron en que la medida reduce la exposición al riesgo cambiario y fortalece la construcción de un mercado financiero más profundo, aunque advirtieron que la mejora en la composición de la deuda no reemplaza los desafíos estructurales en materia de sostenibilidad fiscal.

Cristina Goralewski: “El sector forestal puede transformar por completo la economía del Paraguay”

(Por SR) Con más de 340.000 hectáreas de plantaciones forestales y una tasa de crecimiento que ronda las 70.000 hectáreas por año, el sector forestal paraguayo atraviesa uno de los momentos más dinámicos de su historia. En el marco de Innovar 2026, la presidenta del Instituto Forestal Nacional (Infona), Cristina Alejandra Goralewski, expone cifras que confirman la expansión y proyectan al rubro como uno de los pilares de la nueva matriz productiva del país.

Sebastián Peña: “Promover la cultura no es un gasto, sino una inversión en soberanía simbólica”

La película paraguaya Narciso, dirigida por Marcelo Martinessi, tuvo su estreno mundial en la última edición del Festival Internacional de Cine de Berlín (Berlinale), uno de los certámenes más importantes del planeta. La cinta, que marcó el esperado regreso del director tras el éxito de Las Herederas, compitió en la sección oficial, generando una gran expectativa en el ámbito cultural local e internacional.