Alimentación y estados anímicos: cómo crear hábitos conscientes

La conducta y el estado de ánimo pueden relacionarse con los hábitos alimenticios. En los seres humanos los modos de alimentarse, preferencias y rechazos hacia determinados alimentos están fuertemente condicionados por el aprendizaje, las experiencias y el ambiente. Esta combinación de factores con la genética podrían ser detonantes de enfermedades.


 

Factores como el ambiente, la experiencia o la genética no pueden ser modificados. Sin embargo, la psicóloga Cielo Clari, también propietaria del local Felicidad 412, afirmó que identificar las emociones y las circunstancias al ingerir ciertos alimentos, puede ayudar a controlar la conducta alimentaria y así, tomar mejores decisiones.

En su trayectoria de trabajo con nutricionistas, Clari investiga estrategias para comer mejor, que mejoren la energía y la calidad de vida de las personas, y por ende el estado de ánimo.

Alimentación consciente
“A veces la comida es una forma de encarar una situación o una forma de escape. A veces debemos ver por qué estamos comiendo: la parte más emocional”, consideró.

Para Cielo, una buena forma de comenzar a controlar este tipo de impulsos es llevar un registro escrito de las ocasiones, identificando: “¿Por qué comí? ¿Tenía hambre? ¿Cómo me sentía en ese momento? ¿Estaba enojado, triste o preocupado? ¿En qué estaba pensando? ¿Hay algo más que pueda llenar este deseo?”.

Además, Cielo recomendó adquirir hobbies o pasatiempos productivos, ya que la comida puede resultar un escape en las situaciones de soledad, aburrimiento o tristeza.

“Que la comida sea un complemento, que no vivamos para comer”, añadió. Por último, señaló que una alimentación sana y adecuada, acompañada de ejercicio puede contribuir a mejorar estados depresivos, pero recordó que estos casos siempre requieren de atención profesional.

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