Gallardo explicó que la enfermería no se limita únicamente a la asistencia durante una enfermedad, sino que cumple un rol constante en distintos momentos del ciclo de vida de las personas. Según indicó, el trabajo de las enfermeras se enfoca tanto en el acompañamiento clínico como en el cuidado integral del paciente, con una presencia continua en hospitales, unidades de terapia, consultorios y programas comunitarios.
En cuanto a cifras, la presidenta de la APE detalló que el Ministerio de Salud Pública registra alrededor de 25.000 enfermeras dentro del sistema público. Además, señaló que el Instituto de Previsión Social (IPS) cuenta con aproximadamente 8.500 profesionales, mientras que Clínicas concentran entre 1.200 y 1.600 enfermeras, y unas 2.000 trabajan en distintos centros del sector privado.
Sin embargo, según el reporte de Diagnóstico Situacional de la Enfermería en el Paraguay 2025, elaborado por el Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Educación Permanente en Enfermería y Obstetricia, existen 44.805 enfermeros, de los cuales el 83% son mujeres y el 17% son hombres. En cuanto a la distribución por edades, 32.000 enfermeros/as se encuentran entre los 31 y 40 años de edad, 12.000 entre los 23 y 30 años y 10.000 entre los 41 a 50 años.
Gallardo sostuvo que el número total de profesionales no siempre se traduce en una atención equilibrada debido a la sobrecarga que persiste en varios servicios. Explicó que el manual de funciones aprobado por el Ministerio de Salud establece una relación ideal de una enfermera por cada seis pacientes, pero esa disposición muchas veces no se cumple.
“En la práctica hay una sobrecarga, y a muchas enfermeras les toca asistir a ocho o a diez pacientes, lo que se convierte en una realidad frecuente en distintos hospitales del país”, advirtió.
Sobre la distribución territorial, la presidenta afirmó que Paraguay no presenta diferencias marcadas entre departamentos en cantidad de enfermeros, de acuerdo con un censo realizado hace cinco años. Sin embargo, identificó un problema más profundo en el plano laboral, donde la precarización continúa afectando a gran parte del sector.
“La gran diferencia se da en la cuestión laboral, porque tenemos cerca del 50% del personal contratado y muchos trabajan sin seguridad social ni seguro médico”, explicó, al señalar que esa situación sigue siendo una de las principales luchas gremiales.
A pesar de estas dificultades, Gallardo destacó que la profesión avanza con pasos importantes en áreas técnicas y especializadas. Entre los logros recientes, resaltó el desarrollo de la cura avanzada de heridas, un campo que ganó protagonismo en Paraguay gracias a un equipo impulsado desde la Asociación.
Según explicó, este avance permite mejorar tratamientos para lesiones complejas como pie diabético, úlceras por presión y otras heridas crónicas, fortaleciendo la atención especializada y evitando complicaciones en pacientes vulnerables.
La pandemia del COVID-19 también dejó una huella profunda en el sector, tanto por el impacto emocional como por las pérdidas humanas. Gallardo recordó que Paraguay perdió 73 enfermeras durante la emergencia sanitaria y resaltó que el personal enfrentó el virus en primera línea incluso antes de contar con inmunización.
“Perdimos 73 enfermeras en pandemia, colegas que partieron cuidando en función y en labor, y salimos a asistir a la ciudadanía sin estar inmunizados, en un acto de valentía que debe quedar grabado en la memoria de los paraguayos”, manifestó.
En el ámbito académico, la presidenta valoró el crecimiento profesional de la enfermería paraguaya y señaló que existen facultades acreditadas que siguen formando nuevos profesionales. Además, destacó que el sector ya cuenta con enfermeros con varias especialidades, maestrías e incluso doctorados, impulsados tanto por universidades nacionales como por convenios internacionales, como el que mantiene la Asociación con la Universidad de Piauí, Brasil.
De cara a los próximos años, Gallardo identificó como prioridades el fortalecimiento de las condiciones laborales y el cumplimiento de la ley de enfermería. Entre los puntos pendientes, mencionó el pago del 30% adicional por turno nocturno, una obligación legal que aún no se aplica plenamente en todos los casos. También pidió avanzar en la desprecarización del personal contratado y lograr mayor presencia de enfermeras y enfermeros en espacios de decisión dentro del sistema de salud.
Finalmente, la presidenta de la APE sostuvo que la enfermería cumple una misión más amplia que la atención hospitalaria, ya que también trabaja en prevención y promoción de la salud. Según explicó, el objetivo final consiste en lograr que el paciente recupere autonomía, vuelva a su entorno familiar y laboral en mejores condiciones y reduzca el riesgo de nuevas enfermedades, consolidando el cuidado como una pieza esencial del sistema sanitario paraguayo.
Tu opinión enriquece este artículo: