Manos a las obras: Empresarios proponen buscar nuevas formas de financiamiento para sostener inversión pública

El déficit de Paraguay en infraestructura obliga al Estado a endeudarse para, al menos, mantener los niveles de inversión de los últimos años. El desafío es encontrar nuevas herramientas de financiamiento, y muchas de ellas se encuentran a mano.

El último Informe de Situación Financiera (Situfin) del Gobierno destaca que la inversión pública ascendió al cierre de febrero a casi G. 896.000 millones, alrededor de US$ 123 millones, un incremento del 4,8% con respecto al mismo período del 2022, lo que significa un 0,3% del Producto Interno Bruto (PIB).

Este crecimiento sostenido, difundido por los medios oficiales, no deja de ser una buena noticia, pero desde el sector empresarial consideran que no es suficiente. “Paraguay invirtió unos US$ 3.000 millones en infraestructura de vías de comunicación en los últimos cinco años y US$ 700 millones en infraestructura eléctrica, pero este año el rubro inversión en el PGN es muy pequeño y eso nos preocupa”, manifestó Enrique Duarte, presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP).

El déficit de Paraguay en infraestructura, léase sistema eléctrico, sistema vial, agua potable, saneamiento, etcétera, exige destinar US$ 2.000 millones al año en forma consecutiva, por los próximos 10 años al menos, para acortar la brecha que tenemos con los países de la región en esa materia.

“Si bien en los últimos años tuvimos inversiones por US$ 1.000 millones, eso se va a ver afectado porque el tope del déficit fiscal baja este año al 2,6%; cada vez hay menos margen para el endeudamiento, justamente, en obras de infraestructura. Eso es algo que hay que trabajar porque si no te endeudás, no podés invertir en infraestructura y elevar el PIB. Si no tengo plata para invertir no puedo crecer”, aseveró Daniel Díaz de Vivar, presidente de la Cámara Paraguaya de la Industria de la Construcción (Capaco).

Por su parte, Duarte recalcó que no solo es preocupante el atraso en inversión pública, sino también en mantenimiento. “Las obras deben continuar, pero cómo se financia ya es otra cosa. Hoy el margen es estrecho aunque hay otras herramientas: APP, financiamiento privado directo, leasing. Esto no se puede detener porque el país, la logística, el comercio, requiere que se invierta, sobre todo, en vías de comunicación, rutas, accesos, en el sistema eléctrico”, agregó.

Díaz de Vivar recordó que se hicieron más de 4.000 kilómetros de ruta, el segundo puente con Brasil, el de Carmelo Peralta, el Héroes del Chaco, y la planta de tratamiento de efluentes cloacales de Asunción, entre otros.

“Estamos peleando para que eso no se corte, que la rueda gire, que haya trabajo, inversión. Es un año complicado, pero si no invertimos en infraestructura no vamos a poder llegar al grado de inversión, y tenemos que crear condiciones para poder invertir en Paraguay, no solamente dar seguridad jurídica sino tener infraestructura”, resaltó.

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