Sector logístico fluvial en un 70%: bajo nivel de los ríos generaron pérdidas por US$ 100 millones en el 2020 (buenos precios de los commodities mitigan el golpe)

(Por Diego Díaz) El director titular del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos (Cafym), Juan Carlos Muñoz, afirmó que debido al bajo nivel del Paraná –el más bajo desde 1983– el sobrecosto por tonelada movilizada en canales fluviales alcanzaría US$ 20 aproximadamente. Por el momento el sector logístico opera solo al 70% de su capacidad regular y si la navegabilidad no mejora, las pérdidas incrementarán.  

“La coyuntura de este año es peor porque en el 2020 se utilizó agua de los reservorios de la represa Itaipú. Para paliar la situación conversamos con Brasil para que libere aguas de su jurisdicción y sacar las 120.000 toneladas que ya tenemos cargadas”, expresó Muñoz. Asimismo, adelantó que luego de esa operación deberán buscar otras alternativas, debido a que operar en el Paraná en los próximos tres a cuatro meses será difícil.

Por otra parte, el director recordó que la semana pasada los meteorólogos informaron que el fenómeno de La Niña había llegado a su fin, aunque se ingresaría a un periodo “neutro”, siendo que se requiere de precipitaciones para conseguir la afluencia de aguas. Además, Muñoz añadió que los puertos ubicados en Itapúa y Alto Paraná tenían programado sacar 3.500.000 de toneladas de productos, pero con la situación actual no se podrá llegar a las 600.000 toneladas.

Complementariamente, aclaró que exportar esos artículos por el río Paraguay podría generar un sobrecosto, si se tiene en cuenta que el flete carretero hasta Asunción es de US$ 8 y con el manipuleo y otros costos se llega a un total de US$ 20 adicionales. “Una parte de la producción del sur saldrá sí o sí por Brasil, lo que implicaría pagar hasta US$ 50 por tonelada, que es lo que se suele cobrar para exportar a la altura de las aceiteras del Paraná”, enmarcó.

Ralentización de los envíos
En lo que respecta a la salida de los productos, Muñoz contó que el año pasado culminaron con el transporte de soja entre agosto y setiembre, lo que representó demora y pérdida de dinero. Con respecto a este periodo, detalló que existe buena demanda y los precios de commodities registran niveles muy altos, lo que de cierta forma mitigaría el impacto negativo de la mala navegabilidad de los ríos.

A 70%
“El sector logístico fluvial se está ajustando a la situación del país, por lo que no ajustamos las tarifas del flete. Probablemente este año haya un poco más de margen para eso, lo cual es justo porque en el 2020 tuvimos pérdidas de US$ 100 millones aproximadamente”, aseveró Muñoz. Por último, señaló que el rubro ya está trabajando con un contexto hidrológico desfavorable hace prácticamente cuatro años.

Tu opinión enriquece este artículo:

Luis Tavella: “Con formalización, certificación y tecnología, las mipymes pueden acceder a mejores mercados, precios y rentabilidad”

(Por SR) Las micro, pequeñas y medianas empresas representan el 98% del tejido empresarial paraguayo y generan cerca del 76% del empleo, pero su participación en el Producto Interno Bruto (PIB) se sitúa en torno al 11%. Para la Federación Paraguaya de Mipymes (Fedemipymes), esta brecha refleja el desafío central del sector: convertir su peso empresarial y su capacidad de generar empleo en mayor productividad, formalización, acceso a financiamiento y crecimiento, para lo cual preparan la segunda edición del Foro Mipymes 360.

Podés recorrer la bahía de Asunción en lancha desde G. 20.000, con pesca y travesías por el río

(Por NL) Mucha gente pasa todos los días por la Costanera de Asunción para caminar, andar en bicicleta o disfrutar del atardecer, pero en ese mismo lugar también es posible realizar paseos por la bahía de Asunción y el río Paraguay desde G. 20.000 por persona. La experiencia, disponible durante todo el año, incluye recorridos cortos para quienes desean conocer la ciudad desde el agua, así como travesías más largas hasta el Puente Héroes del Chaco o incluso el Puente Remanso, con la posibilidad de bajar a almorzar pescado antes de regresar.