Lupa fintech: Mersán Abogados se convirtió en un aliado para las startups financieras en los aspectos legales

Tomás Mersán, asociado senior de Mersán Abogados, afirmó que se acercaron al rubro de las fintech para el asesoramiento en temas legales, teniendo en cuenta que hoy el sector aún no cuenta con una regulación. La relación es buena, a tal punto de que la consultora aumentó la cantidad de clientes que se dedican al blockchain, minería, criptomonedas, pagos electrónicos y otros.

Mersán Abogados es un estudio jurídico que ofrece servicios de asesoría legal para clientes nacionales e internacionales. El enfoque de sus servicios es principalmente empresarial, por lo cual abarcan temas corporativos, financieros, tributarios y marcarios. La consultora es parte activa de la Cámara Paraguaya de Fintech desde el 2017.

“La empresa recientemente celebró su aniversario número 75 y fue fundada originalmente por mi abuelo Carlos A. Mersán, quien es reconocido como uno de los pioneros del derecho tributario en el país”, mencionó Tomás Mersán, quien aseguró que hoy continúan con el legado, especializándose en materia fiscal y de impuestos.

Según Mersán, el vínculo de Mersán Abogados con el rubro fintech nació tras la conformación de la cámara, en la cual se involucraron para aportar su expertise en el desarrollo de ese sector económico. “La cartera de clientes del estudio hoy día incluyó a la industria fintech, por lo tanto, vamos asesorando a empresas dedicadas al blockchain, minería, criptomonedas y pagos electrónicos”, acotó.

Asimismo, Mersán consideró que el desarrollo del segmento fintech a nivel nacional todavía se encuentra en una etapa bastante incipiente y en cierta forma se debe a la escasa regulación. “Creo que el rubro tiene mucho potencial y que el crecimiento del campo, en poco tiempo, será exponencial”, subrayó.

Por otra parte, celebró que el desarrollo de nuevas tecnologías esté avanzando a un ritmo bastante acelerado, ya que eso genera nuevas oportunidades de negocios. A tal aceleración se suma un estimulante más que, según Mersán, se relaciona con la aparición de una “cultura emprendedora” a nivel local.

“El mercado nacional posee un gran vacío en términos de inclusión financiera, lo cual brinda un espacio para nuevos negocios dentro del sector. Se debe tener en cuenta que solo el 30% de las personas adultas se encuentran dentro del sistema financiero”, argumentó. Sin embargo, Mersán rescató que la penetración de acceso a internet y smartphones es muy alta en el país.

Entretanto, Mersán dijo que a través de herramientas fintech se puede mejorar la educación financiera, hacer los precios competitivos y generar herramientas eficientes que ofrezcan soluciones para las empresas y personas.

Asesoría legal para las nuevas tecnologías  

“Desde la firma tenemos la visión de apostar a la innovación y al desarrollo de profesionales que puedan asesorar a las empresas del segmento. Ofrecemos servicios de asesoría legal en los más variados asuntos relacionados con nuevas tecnologías”, recalcó de vuelta Mersán.

Tu opinión enriquece este artículo:

Gustavo Giménez: “Para el segundo semestre trabajamos en el lanzamiento de una TC mipyme para acompañar los procesos de formalización”

(Por MV) Las micro, pequeñas y medianas empresas son uno de los pilares más importantes de nuestra economía. Unas 420.109 mipymes operaron en el país durante 2024. Pero su relevancia no solo se mide por la cantidad de unidades económicas activas, sino también por su rol en la generación de empleo y en el movimiento diario del comercio, los servicios y la industria. No obstante, el sector sigue arrastrando uno de sus mayores desafíos históricos: avanzar hacia una formalización más simple, accesible y sostenible.

Empezaron con G. 150.000 y 100 medialunas; hoy son parada obligatoria en el centro de Asunción

(Por NL) A los 19 años, Milagros Ríos se encontró con una realidad que viven muchos jóvenes que son las puertas del mercado laboral cerradas una tras otra por no tener experiencia trabajando formalmente, pero lo que parecía ser un obstáculo terminó siendo el punto de partida de una historia de emprendimiento. Junto a su pareja, Ever Alfonso, apostó los últimos G. 150.000 que tenían para preparar 100 medialunas y venderlas en una feria por el Día de los Enamorados.