Casa Rica dijo no al desperdicio de alimentos

Casa Rica fue la primera empresa en comprometerse con el emprendimiento social Mboja’o cuando cerraron una alianza en noviembre de 2017. Desde entonces se recuperaron 20 toneladas de alimentos, que en lugar de ir a parar en la basura –teniendo en cuenta que estaban en perfectas condiciones para ser consumidos– llegaron a las mesas de comedores sociales. Esta es la historia.

Casa Rica fue la primera entidad aliada al programa “Cero Hambre-Cero Desperdicio”, impulsado por Mboja’o, el cual tiene como finalidad erradicar el desperdicio de alimentos a través del aprovechamiento y posterior distribución a comedores sociales, mediante la donación de excedentes alimenticios generados en el día.

Ximena Mendoza, fundadora de Mboja’o, explicó que la alianza “consiste en dejar en cero el nivel de desperdicio de alimentos. En el sector gastronómico se generan excedentes comestibles que no se venden en el día y pierden valor comercial, pero aún están en perfectas condiciones para ser consumidos”.

La representante de Mboja’o aclaró que la dinámica utilizada pertenece al marco de Responsabilidad Social Empresarial que mide el impacto que están generando con los alimentos rescatados. Según registros de ambas empresas, desde la alianza se entregaron más de 20 toneladas de alimentos.     

En cuanto a la metodología de trabajo que tienen Mboja’o y Casa Rica, Ximena afirmó que “Casa Rica diariamente separa los alimentos que no se comercializaron en el día, luego nuestro móvil pasa todas las mañanas y recoge los alimentos y los lleva, en este caso, a la Fundación San Rafael”.

Los alimentos recuperados que llegan a la Fundación San Rafael sirven para alimentar a niños, niñas, jóvenes y adultos de la tercera edad que se benefician de las distintas obras que pertenecen a la institución como por ejemplo el Hogar Chiquitunga, Fundación San Joaquín y Santa Ana, el comedor Santa Magdalena de Canossa y la clínica Policonsultorio Juan Pablo II.

De acuerdo a cifras oficiales, 200 personas son beneficiadas por la alianza entre de Casa Rica y Mboja’o, a través de la gestión de la Fundación San Rafael. Es importante resaltar que la calidad de la comida aumentó desde que el programa entró en vigencia, teniendo en cuenta que antes las cocineras de los hogares mantenían los comedores por medio de colaboraciones voluntarias que muchas veces no alcanzaban.

Trabajar en conjunto para ayudar

Ximena dejó un mensaje para otras empresas del rubro gastronómico: “Gracias a empresas comprometidas como Casa Rica, que apuestan a nuevos modelos de trabajo, se pueden dar estas importantes transformaciones sociales. Hay que tomar lo que siempre se hizo de una manera y cambiarlo, dar un mejor uso a todos los recursos que tenemos y sobre todo beneficiar a quienes más lo necesitan a través de un trabajo en conjunto”.

Sobre Mboja’o

Mboja’o es una empresa social que lucha contra el desperdicio de alimentos y ayuda en la alimentación de personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad. Ofrece a los locales gastronómicos un servicio que consiste en recuperar todos los alimentos que se encuentran en perfecto estado para ser consumidos pero que durante el día no encontraron un consumidor final, y los lleva a comedores sociales para que allí la comida pueda ser reaprovechada por quienes realmente la necesitan.

De esta manera se reduce el desperdicio de comidas mediante un beneficio social, esto implica un impacto positivo en la sociedad y en el medio ambiente.

Tu opinión enriquece este artículo:

Taco, bocha y una visión de negocio en el Este (Punta Polo toma nuevo envión con US$ 20 millones de inversión)

Punta del Este se ha convertido actualmente en uno de los principales lugares para el desarrollo de proyectos inmobiliarios vinculados al polo. Ahora bien, antes de que varios deportistas de élite de la vecina orilla invirtieran millones de dólares en Uruguay para esto, hubo un visionario que entendió que Punta del Este, el polo y el real estate eran un buen negocio y así nació, hace más de dos décadas, Punta Polo, una iniciativa que ahora se relanza con un nuevo equipo integrado por Eidico y el desarrollador Álvaro Cayol.

Una nueva etapa para Mariano Roque Alonso: inversión privada, educación y expansión urbana (y US$ 1.500 millones en cola)

Mariano Roque Alonso es conocida por la Expo, que cada año reúne a miles de visitantes y mueve millones en negocios. Sin embargo, más allá de este evento, la ciudad atraviesa una transformación que redefine su perfil económico y urbano. En su 81.º aniversario, su histórica base comercial e industrial convive con proyectos inmobiliarios de gran escala, una creciente dinámica universitaria y nuevas inversiones en vivienda, salud y servicios que apuntan a consolidarla como uno de los nuevos polos de desarrollo de la zona norte del área metropolitana.

Cooperativas y mipymes: el desafío ahora es financiar actividades productivas para generar ingresos sostenibles y fortalecer a la clase media

(Por LM) Las cooperativas consolidan su posición como uno de los principales motores de financiamiento para las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) en Paraguay. Con una presencia cada vez más fuerte dentro del sistema financiero y una llegada territorial que muchas veces supera a la banca tradicional, el sector cooperativo se perfila como una herramienta clave para reducir la brecha de acceso al crédito y acompañar el crecimiento empresarial.