Le sacan el jugo: alimentos de Frozen Love Eat crecieron en ventas 26% interanual (proyectan más puntos de venta)

Frozen Love Eat elabora frutas congeladas, en varias presentaciones, algunas solo frutas, otras combinadas con hortalizas, en la presentación de porción justa para un vaso de jugo o una jarra de jugo, natural, práctico y saludable. La empresa nació en 2018 de la mano de la nutricionista Melody Schneider y de la tecnóloga de alimentos Yessica Reckziegel.

“Elaboramos frutas y hortalizas congeladas en la porción justa para preparar jugos, licuados y smoothies naturales, los cuales se pueden consumir como desayuno o merienda, o para acompañar las comidas principales del almuerzo o cena. Este alimento es ideal para personas que tienen poco tiempo, quieren refrescarse con un delicioso licuado, pero sin el esfuerzo de pelar y cortas frutas”, contaron.

La visión del emprendimiento es brindar alimentos congelados naturales, prácticos, ricos y de gran facilidad de uso en todo el país, y poder exportar el día de mañana, ya que los productos congelados están en auge.

La empresa está ubicada en Bella Vista, Itapúa. Sus principales clientes están en los alrededores, pero también llegan a Encarnación y Asunción, Concepción, Ciudad del Este, Coronel Oviedo (a través de la cadena S6 y Fortis).

Cuentan con dos líneas de productos, una de ellas para preparar en casa. El producto consiste en una caja con sobres de frutas y hortalizas congeladas, que se pueden licuar para disfrutar de una bebida fresca y natural. Esta línea tiene nueve sabores que combinan frutas, o frutas y hortalizas.

La otra línea es la gastronómica, que está diseñada para que los sitios gastronómicos y servicios de alimentación puedan servir jugos y licuados frescos, ricos y naturales de manera rápida y sin desperdicios, con el mismo sabor a fruta. Viene en varios sabores, que se adaptan a la necesidad del cliente.

“Nuestros productos son únicos en el mercado, porque nos enfocamos en ofrecer la porción justa para vasos de 300 cc, de 500 cc, una jarra de litro y, en el caso de los smoothies, el producto ya viene con las instrucciones para que ese licuado te salga delicioso y con la textura de adecuada”, revelaron.

La gama de jugos verdes tiene combinaciones para que el sabor sea armonioso y delicioso. Los precios van desde G. 6.000 hasta G. 10.000 en sobres individuales, y las cajas con sobres para smoothies están desde G. 40.000 hasta G. 53.000, dependiendo del sabor y la combinación.

“En este último año, crecimos en cuanto a puntos de venta, entramos en la cadena Fortis, e hicimos una alianza estratégica con distribuidores especializados en congelados para llegar a más puntos de venta gastronómicos. En cuanto a ventas, crecimos un 26% con respecto al año anterior, lo cual nos llena de orgullo”, afirmaron.

Asimismo, para este 2024, las proyecciones son claras; aumentar puntos de venta y adquirir una cámara de congelados para poder almacenar más materia prima (así disminuir costos).

“Estamos desarrollando una nueva línea para el área gastronómica, que sabemos será del agrado de todos, ya que siempre buscamos opciones ricas y frescas para acompañar nuestras principales comidas”, señalaron acerca de las novedades en puerta.

Tu opinión enriquece este artículo:

Consumidor paraguayo 2026: menos fiel a las marcas, más estratégico y dispuesto a pagar por bienestar

(Por MV) El consumidor paraguayo está cambiando su manera de comprar. Más informado, menos atado a las marcas y con una mayor atención puesta en la relación entre precio y beneficio, hoy analiza dónde gastar, compara alternativas y busca promociones, pero, al mismo tiempo, está dispuesto a destinar parte de su presupuesto a productos y experiencias que asocia con bienestar y calidad de vida.

Minga Guazú-Hernandarias y Presidente Franco se afianzan como el nuevo polo logístico del país

Con casi 39.000 empleos directos a nivel nacional y la proyección de superar la barrera de los 40.000 puestos, la industria maquiladora acelera su crecimiento, con Alto Paraná como uno de sus principales polos. La saturación de Ciudad del Este impulsa una especialización metropolitana, donde las grandes naves industriales migran hacia municipios vecinos, mientras que la inminente conectividad vial del Puente de la Integración perfila a Presidente Franco como una nueva frontera para parques industriales y operaciones logísticas.