Otra agencia internacional que desembarca al país para innovar en el rubro publicitario

Hace más de 3 años, Garabato fue creada con la idea de romper los paradigmas publicitarios, estableciendo nuevos parámetros y brindando un servicio más personalizado.
El modo de trabajar dinámico y flexible de la agencia permitió que la misma crezca rápidamente en su infraestructura y equipo, sumando importantes clientes a nivel local, tales como el Hotel Bourbon, el Multiplaza, Electrofacil, Automotors, Indega, Tigre y Unilever.
Habiendo identificado la oportunidad de contar con una presencia en Paraguay en pleno boom económico, y de la mano de una agencia con una proyección de crecimiento sumamente prometedora, Lowe and Partners eligió a Garabato como su agencia filial en nuestro país, pasando a llamarse Lowe G Asunción.
Mauricio Alfaro, director de la empresa comentó que “Lowe and Partners” es una red de agencias en todo el mundo, que se destacan por involucrarse en la cultura local de cada país y región. Buscan crear ideas que lleguen a una multitud, y no a un selecto grupo de personas.
“Es por eso que la agencia utiliza la plataforma de una red de agencias aliadas en cada país, para asegurar que se establezca este contacto con la cultura y tener un manejo integral de la idiosincrasia local.”, detalló.
Lowe and Partners cuenta con filiales en 6 continentes. En Sudamérica, se encuentra representado por Ponce Buenos Aires en Argentina, Lowe Ginkgo en Uruguay, Lowe SSP3 en Colombia, Lowe 180 en Chile, Grupo Ortega Landa en Bolivia, y 4 oficinas en Brasil con el nombre de Borghi.

Guerra en Medio Oriente: cómo el shock externo reconfigura las expectativas económicas en Paraguay

A poco más de un mes del inicio de la guerra en Medio Oriente, la economía global ya muestra efectos rápidos, tanto en los mercados financieros como en los flujos comerciales. Paraguay, pese a estar geográficamente alejado del conflicto, no quedó al margen: el encarecimiento del petróleo, la presión sobre la inflación, el cambio en las expectativas de tasas y una mayor aversión al riesgo comienzan a configurar un nuevo escenario para la economía.