Rebrote de algodón da otros frutos: fábricas de aceite y pellets esperan cultivar buenos dividendos

Usado principalmente para abastecer a la industria textil, el algodón también tiene otros usos que bien podrían ser el destino de parte de la ascendente producción del oro blanco, y sostener otros emprendimientos manufactureros.

Es un producto mundial que se cultiva en más de 75 países de todos los continentes. El Día Mundial del Algodón se celebra el 7 de octubre, una ocasión ideal para destacar su importancia y aporte para la creación de puestos de trabajo y sustentar la economía de los países, sobre todo de los menos desarrollados.

Del algodón se utiliza prácticamente cada componente de la planta, principalmente en la industria textil, en la ganadería para alimentación animal, en la fabricación de aceites comestibles, cosméticos o de biocombustibles, entre otros usos.

La fibra es el producto principal que se obtiene del algodón, y se considera que es el textil natural más importante del mundo. Según datos de los organismos internacionales, la planta ocupa solo el 2,1% de la tierra cultivable del mundo, pero satisface el 27% de las necesidades textiles globales.

En Paraguay el renacimiento del algodón coincidió con su migración de la región Oriental, donde ocupaba el 80% del área cultivada, a la Occidental. “El modelo aplicado en la región Oriental dejó de funcionar. En el Chaco ya se cultivaron 55.000 hectáreas, que este año generará entre US$ 80 y US$ 100 millones”, informó Blas Zárate, miembro de la Cámara Algodonera del Paraguay (Cadelpa) y director de Procesos Industriales (Proin).

El empresario textil agregó que la proyección para la próxima zafra, en el 2024, muestra unas 100.000 hectáreas cultivadas, lo que generaría entre fibra y semilla unos US$ 200 millones en divisas para el Paraguay.

Rinden mejor

Las variedades utilizadas en el país son las denominadas Organismo Genéticamente Modificados (OGM) o transgénicas. “Las plantas de esta variedad resisten a tres plagas y tienen tolerancia a la aplicación de glifosato. Son eventos tecnológicos que ayudan al agricultor, pues reduce la aplicación de insecticida y el uso de mano de obra involucrada en limpieza y carpida”, aseveró Juan Carlos Cousiño, jefe del programa de investigación del Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA).

El IPTA fue el organismo técnico oficial que autorizó el uso del transgénico después de analizar la simiente, y si bien existen variedades más avanzadas, la aprobada es la que se adaptó al Chaco y con muy buen rendimiento.

En la región Oriental hay 3.500 hectáreas de superficie plantadas, principalmente en Caazapá, Caaguazú y Guairá. La mayoría son pequeños agricultores, que obtienen un rendimiento de 1.500 a 1.800 kg por hectárea. En contrapartida, en el Chaco, donde el proceso es 100% mecanizado el promedio es de 2.000 a 3.000 kg por hectárea, y hay productores que llegan a conseguir entre 4.000 y 4.200 kg.

En el país la producción abastece totalmente a la industria textil. “Eso hizo que se instalaran industrias, sobre todo de capital brasileño una muy importante en CDE que ya está funcionando y otra que se va a instalar, que va a consumir unas 1.000 toneladas por mes de fibra de algodón inicialmente. Las fábricas nacionales que quedaron en operación consumen unas 500 toneladas mensuales; en otros términos, alrededor de 20.000 toneladas al año demanda la industria paraguaya”, señaló Cousiño.

¿En qué otro rubro se podría utilizar el algodón? Además de la fibra, la planta ofrece su semilla, que puede abastecer de nuevo a la producción de aceite, cuyos subproductos son los pellets y expellers para alimentación del ganado, sin dejar de mencionar su uso en la industria cosmética.

Según el sitio especializado Index Mundi, la producción de aceite de algodón de Paraguay ascendió a 7.000 toneladas en el 2022, lejos de su mejor época –los últimos años de la década de 1980-, cuando se rondó las 60.000 toneladas, que se superó en 1990 con 64.000 toneladas. ¿Se puede volver a esos números?

“Con la cantidad de área cultivada surge de nuevo la posibilidad de que la industria aceitera vuelva a usar semilla de algodón para producir aceite y como subproducto la torta o pellets. Al haber esa cantidad de área sembrada es que las aceiteras van a volver a trabajar, y algunas pequeñas ya lo están haciendo”, resaltó Zárate.

Quizás te interese leer:

Chortitzer invertirá US$ 10 millones en planta algodonera (así incursionará en el rubro textil)

Como el Fénix: Cultivo de algodón resurge con éxito en el Chaco (y se avizora un buen futuro)

Oro blanco paraguayo vuelve a ganar espacio: Industria textil suma a algodón chaqueño a cadena de producción

La fiebre del oro (blanco) llegó al Oeste: Producción algodonera renace en el Chaco

Tu opinión enriquece este artículo:

Leandro Petersen: “La federación debe entenderse como marca deportiva y entretenimiento, no como equipo que solo se activa cuando juega”

(Por TA) Las federaciones nacionales de fútbol ya no compiten únicamente dentro de una cancha. También disputan un terreno mucho más amplio y complejo: la atención del público y la inversión de las grandes empresas. En ese escenario, el marketing dejó de ser un complemento y se transformó en una pieza estratégica para sostener proyectos deportivos, infraestructura y expansión internacional, según Leandro Petersen, dirigente comercial y de marketing de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en una entrevista en la que analizó qué deben hacer las federaciones para consolidarse como marcas modernas.

Real estate corporativo: cuando la oficina deja de ser gasto y pasa a construir marca

(Por TA) El mercado corporativo en Paraguay comenzó a cambiar de ritmo y de lógica. Ya no se trata únicamente de alquilar metros cuadrados o instalar escritorios en una ubicación conveniente, sino de construir infraestructura que acompañe el crecimiento empresarial y proyecte una imagen de solidez. Así lo explicó el arquitecto Juan Bonini, propietario de Estudio Bonini, quien aseguró que el sector atraviesa una etapa emergente y de expansión acelerada.