Si hay algo que salta a la vista este año es la moda por convocar al público para el encendido de luces navideñas. Desde la propia presidencia hasta ciudades como Ciudad del Este con el Papá Noel más grande de Sudamérica, de 8,5 metros de altura, Concepción, Ayolas, Coronel Oviedo, Isla Pucu, Pilar, San Lorenzo y la Villa Navideña de Itaipú, donde generaron espacios fijos para que las personas puedan acudir a disfrutar de las luces y realizarse instantáneas.
Se trata de una costumbre que otras ciudades mantienen desde hace largo tiempo, tal es el caso del encendido del árbol en el Rockefeller Center en Nueva York, que data desde hace más de 90 años.
Por otro lado, el sector privado tampoco quedó atrás en su convocatoria de encendido de luces, creando una especia de competencia no explícita en el despliegue de decoración navideña. Los comercios este año decidieron ponerse a tono, sobre todo cuando hablamos de luces, creando un ambiente casi mágico y optimizando la experiencia de compra, que en esta temporada incrementa gracias al cobro del aguinaldo.
Según Bruno Enmanuel, diseñador de eventos, cada vez más familias optan por tercerizar la decoración de sus hogares, mesas y espacios de trabajo, contratando empresas especializadas que se encargan de todo, desde la ambientación de eventos hasta el alquiler de árboles y adornos navideños. Además, muchas empresas ofrecen opciones adaptadas a diferentes presupuestos, democratizando el acceso a decoraciones sofisticadas.
El minimalismo domina las tendencias de este año. La decoración se caracteriza por líneas puras, tonos neutros y elementos simples pero significativos. Los pesebres grandes y ostentosos fueron reemplazados por versiones compactas y funcionales, reflejando la reducción de espacios en los hogares modernos. “Cada vez menos brillo y volumen”, afirmó, destacando la preferencia por decoraciones puntuales y reutilizables.
Los colores tierra arena, piñas, ramas secas, madera y flores secas predominan en las decoraciones navideñas, Enmanuel aseguró que aún se usan los colores rojos, verdes, granate, pero también predomina el beige y blanco.
Las luces de tono cálido siguen siendo una opción popular, creando un ambiente cálido y festivo en el hogar. El oro, plata y cobre siguen siendo claves en las decoraciones navideñas, tanto en adornos, como en cintas, velas y la decoración del árbol.
Por otra parte, la sostenibilidad también permea en la ambientación decembrina, según el experto, que recomienda utilizar materiales reciclados y elementos del jardín para crear espacios únicos y sostenibles. Plataformas como Pinterest son una fuente invaluable de ideas accesibles y novedosas. Aunque no existe un presupuesto fijo, lo importante es priorizar la funcionalidad y la calidez del espacio para fomentar la unión familiar.
Mientras que Laura Giménez, organizadora profesional de espacios, coincidió sobre la creciente demanda de asesorías en organización, especialmente en épocas festivas. "Diciembre es nuestro mes más ocupado", indicó. Su empresa ofrece servicios personalizados, desde formación y consultoría hasta organización integral de hogares.
El presupuesto se define por proyecto según Giménez, ya que cada casa tiene características únicas. "No trabajamos por horas ni dimensiones, sino por proyecto", aclaró, asegurando que los clientes recibirán un presupuesto detallado en un plazo de 24 horas tras contactarla.
Para Enmanuel, el mercado de la decoración se está consolidado como una industria en crecimiento. Desde la iluminación hasta la floristería, la oferta de servicios es variada y en constante expansión. “La gente busca practicidad y funcionalidad, y está dispuesta a invertir en servicios que transformen sus espacios en ambientes cálidos y acogedores”, puntualizó.
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