Óscar R. Ortega: “Papá siempre nos decía que debíamos marcar la diferencia, y nos atrevimos a hacer cosas que otros no”

La empresa de alimentos Arcoiris SA es un emprendimiento que nació y se consolidó en el mercado gracias al empuje familiar. Creada hace 23 años, la firma sigue siendo administrada por Óscar Rafael Ortega, director titular, y por sus cuatro hermanos. Innovación en los productos y en el relacionamiento con el personal, y disciplina y sabiduría financiera convergen para sostener el éxito de la compañía.

¿Qué necesita una persona para emprender?

Hay que tener un mínimo conocimiento del mercado en el cual uno se quiere involucrar. Yo siempre fui vendedor, pero el conocimiento del mercado lo tenía mi padre. En Arcoiris fue una amalgama de cosas, porque cada uno de mis cuatro hermanos se dedicaba a un sector de negocios en particular y así conformamos un buen equipo.

¿Cuál es la fórmula para que una empresa familiar se mantenga como líder en el mercado?

Las razones del éxito son varias. Una es la innovación constante. Lanzamos entre 30 y 40 productos por año. Si hacíamos lo que los otros, íbamos a ser una marca más. Papá siempre nos decía que debíamos marcar la diferencia, y nos atrevimos a hacer cosas que otros no.

Pasa mucho también por la disciplina financiera. A veces un emprendedor que empieza vende G. 100 millones al mes y piensa que ya es su dinero, pero no se da cuenta de que es de las ventas y que hay que calcular cuánto le corresponde en realidad, como un sueldo.

En Arcoiris todo lo que se ganaba en la empresa se reinvertía en compra de máquinas, de vehículos, en el personal. Los primeros 15 años fueron de inversión. Teníamos un sueldo, muchas veces escaso.

Quizás te interese leer

¿Algún producto en particular tuvo éxito por ser novedoso?

Lo que hizo despegar a Arcoiris es que al octavo año de actividad empresarial presentamos la sal condimentada. Trajimos la idea después de un viaje a Camboriú. Siempre mirábamos en los supermercados para ver qué había de novedoso y ahí vimos la sal temperada. Trajimos dos o tres frascos de marcas diferentes y acá le pusimos lo que creíamos se podía adaptar al gusto y paladar de los paraguayos. Así lanzamos la primera sal condimentada del país.

Creo que ese producto diferenciador nos abrió muchas puertas y fue uno de los caballitos de batalla de Arcoiris para darse a conocer, para marcar un diferencial con otras marcas. Así empezamos a lanzar productos únicos, como ají, cúrcuma, curry, nuez moscada molida, en grano, condimentos para pollo, pescado, carne, pizza. Buscábamos productos que la competencia no tenía y eso nos valió ganar muchos puntos en el mercado.

¿Cómo es el trato con el personal?

Nosotros también innovamos en el tratamiento al personal. Algunos tienen una antigüedad de 15 a 20 años y eso no es casualidad. Tenemos gente que creció con nosotros, que compró con nosotros su primer terreno, su primera moto, su primer auto, su primera casa. Éramos conscientes de que si la empresa crecía el personal que nos apoya debía crecer también. Así se sentían parte de la empresa y respaldados por ella y daban todo por nosotros.

Hoy contamos con 270 empleados, quienes nos brindan su lealtad porque les mantenemos felices. Siempre fuimos conscientes de que necesitamos el capital de conocimiento que ellos nos dan y les retribuimos con dinero.

¿Incorporan tecnología o parte del proceso sigue siendo manual?

La mayor parte de nuestro proceso de producción es manual porque envasamos hierbas, condimentos, especias, y hacerlo con máquinas nos obligaría a moler el producto 100%, y así vamos a perder la flor de la manzanilla, las hojas de orégano, las hojas de laurel. Y no queremos perder la esencia de los productos porque la gente cree que cuando se muele mucho se envasa cualquier cosa.

Pero sí incorporamos tecnología. Tenemos tres brazos robóticos haciendo el proceso de separación, conteo de los envases. El empaque es totalmente automatizado, pero la carga de productos sigue siendo manual.

¿En qué situación se encuentra la empresa?

El año pasado construimos un depósito de 1.500 m2, por la expansión del negocio, además de un salón de ventas de 600 m2. Crecimos en ventas 8% con respecto al año pasado. Y seguimos exportando a España, EE.UU. Canadá, Francia, Polonia y Bolivia.

 

Tu opinión enriquece este artículo:

Taco, bocha y una visión de negocio en el Este (Punta Polo toma nuevo envión con US$ 20 millones de inversión)

Punta del Este se ha convertido actualmente en uno de los principales lugares para el desarrollo de proyectos inmobiliarios vinculados al polo. Ahora bien, antes de que varios deportistas de élite de la vecina orilla invirtieran millones de dólares en Uruguay para esto, hubo un visionario que entendió que Punta del Este, el polo y el real estate eran un buen negocio y así nació, hace más de dos décadas, Punta Polo, una iniciativa que ahora se relanza con un nuevo equipo integrado por Eidico y el desarrollador Álvaro Cayol.

Una nueva etapa para Mariano Roque Alonso: inversión privada, educación y expansión urbana (y US$ 1.500 millones en cola)

Mariano Roque Alonso es conocida por la Expo, que cada año reúne a miles de visitantes y mueve millones en negocios. Sin embargo, más allá de este evento, la ciudad atraviesa una transformación que redefine su perfil económico y urbano. En su 81.º aniversario, su histórica base comercial e industrial convive con proyectos inmobiliarios de gran escala, una creciente dinámica universitaria y nuevas inversiones en vivienda, salud y servicios que apuntan a consolidarla como uno de los nuevos polos de desarrollo de la zona norte del área metropolitana.

Cooperativas y mipymes: el desafío ahora es financiar actividades productivas para generar ingresos sostenibles y fortalecer a la clase media

(Por LM) Las cooperativas consolidan su posición como uno de los principales motores de financiamiento para las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) en Paraguay. Con una presencia cada vez más fuerte dentro del sistema financiero y una llegada territorial que muchas veces supera a la banca tradicional, el sector cooperativo se perfila como una herramienta clave para reducir la brecha de acceso al crédito y acompañar el crecimiento empresarial.