Un traductor en el bolsillo
Sebastian Ang (Dortmund, Alemania, 1979) se fue a Taiwán con la ilusión de aprender mandarín. Pronto se dio cuenta de que no era una misión sencilla. “Era una locura, no me enteraba de nada. Comencé a usar Google Translator, como cualquier turista, pero me di cuenta de que no era suficiente”, recuerda...
Sebastian Ang (Dortmund, Alemania, 1979) se fue a Taiwán con la ilusión de aprender mandarín. Pronto se dio cuenta de que no era una misión sencilla. “Era una locura, no me enteraba de nada. Comencé a usar Google Translator, como cualquier turista, pero me di cuenta de que no era suficiente”, recuerda...