La rebelión de la mandioca y el síndrome de la pecera
(Por Romina Da Re) Diciembre en Paraguay tiene un ritmo frenético. Es esa mezcla de calor húmedo, tráfico imposible y la ansiedad colectiva por cerrar el año. Y sobre todo para las pequeñas empresas, es una época particular para llegar con el aguinaldo, rogar que los cheques no reboten, luchar por un centímetro extra en la góndola del supermercado o por posicionar la marca en Instagram entre tanta avalancha de promociones e información.
(Por Romina Da Re) Diciembre en Paraguay tiene un ritmo frenético. Es esa mezcla de calor húmedo, tráfico imposible y la ansiedad colectiva por cerrar el año. Y sobre todo para las pequeñas empresas, es una época particular para llegar con el aguinaldo, rogar que los cheques no reboten, luchar por un centímetro extra en la góndola del supermercado o por posicionar la marca en Instagram entre tanta avalancha de promociones e información.